Aproximación al concepto de dolor emocional




Domingo, 28 de noviembre de 2010






Tema 2
La dimensión afectiva
Ficha 2. 2
Aproximación al concepto de dolor emocional





1. Planteamiento de la Ficha y Objetivos a conseguir.


Planteamiento:



Los seres humanos somos seres afectivos, llamados al amor, a la comunión, a la donación; el afecto es lo que nos conecta con nosotros mismos y con los demás; por medio del amor nos valoramos en nuestros primeros años de vida, aprendemos a amar y ser amados y lo valiosos que somos en este mundo. El niño que por las causas que sean, reales o imaginarias, no se siente amado, tendrá dificultades para integrarse y relacionarse consigo mismo y con los demás.




Objetivos:


1. Comprender el concepto de dolor emocional
2. Conocer las variables que influyen en la autovaloración.
3. Comprender como afectaron los demás en nuestro desarrollo personal.
4. Entender el concepto de alineación del cuerpo




2. Exposición del tema. 




Esquema:


1. ¿Qué es el dolor emocional?
2. Percepción del cuerpo 
3. Nuestro ser en relación a los demás
4. Alienación con el cuerpo como resultado de carencias afectivas
5. Quien no se ama a sí mismo no puede amar a los demás





1.    ¿Qué es el dolor emocional?

El término dolor emocional y lo que involucra en sí, es hoy por hoy uno de los temas que más inquietud  suscitan entre los pacientes que consultan por diversas causas a un terapeuta. Es así como entre las mismas personas que presentan  atracción por el mismo sexo, lo que más les hace buscar ayuda es precisamente el dolor emocional, ya que puede llegar a ser insufrible.

Hablamos aquí de una emoción; algo que no está vinculado estrictamente a la corporalidad sensorial, a lo que captamos con los sentidos, sino que es un dolor vinculado a lo emotivo. Por lo tanto, es un sentimiento. En tanto que sentimiento, puede tomar diversos contenidos: no ser querido, no ser reconocido en los méritos correspondientes, ser rechazado a diversos niveles, etc. Todo apunta a la no-aceptación por los grupos de referencia, lo que conduce a una no-aceptación de sí mismo.

El dolor emocional es un dolor neurótico. Por lo tanto, la persona no se acepta a sí misma. Su afectividad, aunque inicialmente muy dependiente del “qué dirán” o de los demás, secundaria y principalmente acaba siendo un problema de aceptación personal. Por lo tanto, el dolor emocional es más un sentimiento que una percepción del cuerpo, aunque a la larga puede también vincularse al cuerpo, pues si se percibe como no aceptado por diversas causas que vincula a sus características físicas o a su modo de desenvolverse frente a los demás, en una segunda instancia terminará rechazándose a sí mismo por esas mismas características que asocia con el rechazo: acabará entonces rechazando su propio cuerpo.


2. Percepción del cuerpo

            El ser humano posee diferentes aspectos o dimensiones: dimensión corporal, dimensión psicológica y dimensión trascendente. Cada una de estas dimensiones está profundamente unida a las demás y no es posible afectar a una sin afectar a las demás. Por lo tanto, cualquier cosa que nos suceda en uno de los aspectos de nuestra persona afectará necesariamente a las otras dimensiones. Por ejemplo, si tenemos un dolor de cabeza, éste influye en nuestro estado de ánimo y cambia nuestra cara.

            La percepción que tenemos de nuestro cuerpo no se crea de la nada pero tampoco de una realidad objetiva.  El cuerpo es la dimensión de la persona que está en relación con los demás y por lo tanto, de alguna manera, es la puerta de entrada y salida de todas las demás dimensiones. Es puerta de entrada en el sentido de que recibe los comentarios y actitudes hacia nuestra persona y es puerta de salida en el sentido de que es la manera visible que tenemos de expresar las demás dimensiones de nuestra personalidad. Nuestro cuerpo refleja nuestros sentimientos y pensamientos como un verdadero espejo, que muchas veces no somos capaces de comprender completamente.

            Sin embargo, la idea que tenemos de nuestro cuerpo se forja en buena parte en nuestros primeros años de vida, producto de los cuidados y actitudes de los padres y personas cercanas. Ellos,  además regulan nuestra percepción del mundo ya que nos dan  las señales de cómo hay que situarse frente a él.  Es así como nuestra idea de cómo nos ven los demás y de cómo nos mostramos ante ellos, se relaciona con el reflejo de nosotros mismos que nos transmitieron nuestros padres. Este reflejo es posteriormente confirmado   por las señales  que se obtienen de las experiencias de vida posteriores, pero que ya están teñidas  por las  imágenes que fueron creadas por las relaciones de nuestros primeros años de vida.

            Asimismo, esta percepción está también afectada por las características de sensibilidad propias de cada niño, que en algunos casos son mayores a lo común, lo que puede  que no le permita comprender de manera adecuada las señales amorosas de sus padres creando así una imagen distorsionada de sí mismo. Posteriormente es afirmado o fortalecido por las personas que va encontrando en su vida: hermanos, tíos, compañeros de colegio, etc.


3. Nuestro ser en relación con los demás

            Todo niño tiene una necesidad real e indispensable  de amor y de identificación con otros varones[1]. Es una necesidad que todos los niños tienen. En un niño hipersensible, sus necesidades podrían ser mayores que las del promedio. Estas necesidades normalmente son satisfechas por su padre o por otro varón importante durante la niñez y vienen a ser reforzadas por otros niños, sus maestros y por la sociedad. Si sus necesidades naturales de amor, aceptación e identificación con otros varones nunca fueron satisfechas, al crecer, debido a su inseguridad, no se aventurará a satisfacerlas de manera legítima. Anhela la compañía, amor y aceptación de otros varones, pero cuando tiene la oportunidad, se resiste, debido a su temor de ser herido o rechazado. Entonces se siente lastimado al ver que perdió la oportunidad de contar con compañía y atención. Secretamente teme no ser digno de compañía y atención y por lo tanto se queda donde está seguro, en soledad, en lugar de aventurarse a interactuar con otros varones.

            Muchos pacientes han informado que durante su niñez se sintieron diferentes a los otros niños. Puede ser que fuera un solitario que no jugaba los juegos rudos a los que los niños juegan generalmente. Puede ser que tuviera algunos amigos, pero deseaba más y se sentía incapaz o indigno de relaciones más sólidas que fueran importantes. En esta situación, su atracción hacia otros varones está cimentada en la necesidad de identificarse con y ser aceptado por otros varones y sentirse parte de un grupo de amigos.

En una etapa crucial para conseguir amigos, su vida pudo verse afectada por un problema médico o por el hecho de tener que mudarse a un nuevo vecindario, o por padres sobreprotectores que pudieron interferir en su relación con otros niños. Dado que tuvo un contacto limitado con otros niños, no se identificó con ellos de manera sana, sino que anticipó el rechazo y esperaba de antemano no encajar en el grupo. Deseaba desesperadamente aceptación y sentirse cómodo con estos amigos ideales, pero en su lugar desarrolló sentimientos de soledad.

"Son [varones] misteriosos aquellos que poseen cualidades masculinas enigmáticas que causan perplejidad y atraen", dice Joseph Nicolosi. "Tales [varones] son sobrevaluados e idealizados, pues son la representación de cualidades que [el individuo] desearía tener para sí mismo". Cuando se llegó a la pubertad y emergieron los sentimientos sexuales, esta profunda envidia se pudo convertir en anhelo sexual, y si no podía satisfacer su necesidad de amor y aceptación por medio de una relación amigable, pudo empezar a buscarla a través de una relación sexual.

El comportamiento homosexual puede ser un intento por completar su identidad masculina a medida que trata de poseer valiosos atributos masculinos a través de una intimidad sexual con otros varones. Puede ser un esfuerzo por resolver el misterio de la masculinidad que surge de la percepción de ser diferente a otros hombres. También puede ser un simple escape de su incomodidad y dolor. En el momento de la pasión se puede creer momentáneamente cualquier fantasía—que es hermoso, masculino, amado y aceptado.

            Estas necesidades emocionales fundamentales son las mismas para todos los hombres, ya sea que tengan problemas homosexuales o no. El deseo homosexual es en realidad un deseo de llenar la necesidad emocional de relacionarse y ser aceptado por otros hombres. "El amor entre las personas del mismo sexo es correcto y bueno", explican los Dres. Thomas y Ann Pritt. "Solamente la sexualización de la atracción es inapropiada". Esta atracción hacia otros hombres es un deseo reparador y es en realidad un intento por resolver el problema, y no el problema en sí.

El núcleo del problema no es homosexual sino homosocial. Es un intento continuo de remediar deficiencias anteriores y satisfacer las necesidades sociales y emocionales que aún existen. La satisfacción de estas necesidades de amor e identificación sólo pueden ser resueltas a través de relaciones no sexuales con otros hombres. La atracción persistirá hasta que se pueda desarrollar una identidad sana y relacionarse apropiadamente con otros hombres de manera no sexual


     4. Alienación con el cuerpo como resultado de carencias afectivas  

            Primero definiremos el término alienación para una mayor comprensión.
El término "alienación" (sinónimo de enajenación) procede del latín "alienus", (etimológicamente, ajeno, que pertenece a otro). El término se aplicaba originalmente a las transacciones económicas en las que tenía el significado de vender o regalar algo a otra persona. En filosofía, el término fue utilizado por Hegel y sus seguidores con el significado de "extrañamiento", "distanciamiento", para indicar el alejamiento del sujeto respecto a sí mismo en la dialéctica de la objetivación.

            La persona necesita para lograr una integración y aceptación de sí misma de la ayuda de otras personas, en el caso del niño, de sus padres. Cuando esto no se logra, no le será posible tener una auto imagen bien integrada y aceptada en todos sus aspectos y en consecuencia puede que no logre integrar el cuerpo y sus características como parte integral de sí mismo. Entonces, el cuerpo se transforma en algo diferente de la mente o del ser de cada uno. El doctor Nicolosi lo explica  claramente en las siguientes líneas:

  “Numerosos estudios muestran al niño pre-homosexual alienado de su cuerpo. Los pacientes describen con frecuencia una excesiva modestia que tiene su comienzo en la infancia temprana. Y mientras que esta es una cualidad también presente en el desarrollo de los niños heterosexuales, en los niños pre-homosexuales es una tendencia que se prolonga en la madurez. Esta timidez se puede alternar con el exhibicionismo, como un intento de compensar la timidez. Tanto la timidez como el exhibicionismo son formas de alienación respecto al cuerpo. La modestia física en presencia de otros hombres puede empezar a mostrarse antes de la adolescencia. Tal como decía un paciente:

Cuando era un adolescente era muy tímido para vestir pantalones cortos porque era consciente del pelo de mis piernas. La noche antes de tener que ir al picnic del instituto intenté quitármelo, intenté afeitármelo y me quedé lleno de pequeños rasguños y estaba terriblemente avergonzado de que los otros chicos pudiesen saber lo que había hecho. ” [2]

            Con frecuencia los demás miembros de la familia, y el padre en particular, no son conscientes del malestar del niño. A causa de esta falta de atención, más tarde presentará un déficit, una necesidad de ser admirado y de que se le preste atención. Esta necesidad no satisfecha de atención masculina tiene profundas consecuencias emocionales. Para la mayoría de los hombres homosexuales el propio cuerpo es un objeto, no un sujeto. Puede estar orgulloso del mismo y deseoso de mostrarlo o sentirse inferior e intentar ocultarlo. En la mayoría de los casos será ambivalente pero en cualquier caso carece de una aceptación natural de su cuerpo. Su cuerpo continúa siendo un objeto de continua fascinación. Podemos oír la confusión de otra persona entre la superioridad y la inferioridad:


Desvinculación del propio cuerpo. En mi adolescencia padecí de muchas fobias. Había veces en que tenía que tocar mi cuerpo para ver si era yo, si estaba allí. Era una ansiedad enorme, como una agorafobia. Me tocaba la cara y me asustaba mucho. El caso es que mi familia también se asustaba y perdían la paciencia conmigo por lo que sucedía. En realidad yo no sabía por qué me pasaba. Pero llegué a pensar que no tenía cuerpo. Siempre me he sentido alienado de mi cuerpo. No le he dado a mi cuerpo la importancia que tiene y el valor enorme que tiene. Poco a poco lo voy considerando. Antes era incapaz de mirarme al espejo, de verme en una foto. Ahora eso lo tengo superado. (Cuaderno de Manolo 39. España)

            La integración de uno mismo no puede tener lugar de forma aislada. Especialmente en la infancia temprana necesitamos a otras personas como reflejo, que nos digan quienes somos. Esta es la función benévola de los padres, profesores, amigos y seres queridos. El hombre citado más arriba, al no haber unido nunca su anatomía física con su identidad interior, necesitaba de la cámara fotográfica para llenar este vacío. No podemos reconciliar aspectos alienados de nuestro propio ser sin asistencia externa. Para reflejar su masculinidad algunos hombres homosexuales usan cámaras de fotos, algunos el espejo, algunos la atención de otros hombres.

            Esta búsqueda de la atención de otros hombres como intento de integrar la propia masculinidad puede explicar por qué algunos pacientes encuentran una especial gratificación en arreglarse llamativamente y/o simplemente sentarse en un bar gay, disfrutando una velada en que logra la atención por parte de otros hombres. Otro paciente describe cómo esta necesidad de atención por parte de otros hombres se mezcla con los sentimientos sexuales:

“Este compañero de trabajo entra en la habitación y de repente toda la atención se vuelve hacia él y es como si yo no existiera más. Siento como si fuera una victoria importante si sólo consiguiera que me prestara atención. Es ahí donde me siento confundido por sentimientos homosexuales. No es una cuestión de “Oh, le quiero”, sino una necesidad de atención… Quiero que se dé cuenta de lo que estoy haciendo. Todo eso se mezcla con sentimientos homosexuales que, objetivamente, realmente no quiero tener.”

Otro paciente describe así la desconexión con su propia identidad física:

“De vuelta del trabajo pasé cerca de una cancha de baloncesto y allí estaban estos chicos jugando y me sentí excitado por sus cuerpos  sudorosos. Gran parte del tema es que me siento excitado por lo  que están haciendo, porque yo nunca me he sentido capaz de hacer esas cosas.

Mi frustración es que cuando yo mismo me pongo a jugar, no siento placer en absoluto. Nunca he estado realmente involucrado en el juego. Es como si me mirara a mí mismo y me dijera: “¿Cómo lo estoy haciendo, soy lo bastante bueno, qué estarán pensando?” y no disfruto el juego. Así que en lugar de eso acabo teniendo sexo con el chico que estaba jugando.”

De esta manera, los tres puntos expuestos anteriormente pueden resumirse en lo siguiente:

            La percepción de nuestro cuerpo esta modelada  por las experiencias tempranas del mundo y de nuestros padres, las cuales serán confirmadas o rechazadas por posteriores vivencias y demás relaciones con otras figuras significativas. Pero a su vez, estas ulteriores experiencias serán teñidas por la huella que dejaron en nosotros las experiencias de nuestra primera niñez. Todo  esto, sumado a una hipersensibilidad como característica personal en un niño, pueden llevarlo a distorsionar las señales que recibió del mundo exterior provocando en él una imagen distorsionada de sí mismo. 

            Con respecto  a nuestro ser en relación con los demás, cabe destacar que todo niño tiene la necesidad legitima de amor y de identificación con otros varones, pero si estas necesidades, ya sea en forma real o desde la perspectiva del niño,  no fueron satisfechas adecuadamente en su niñez, en la adultez no se atreverá a  hacerlo de manera adecuada y cuando se le presente la ocasión para hacerlo, huirá por temor a ser herido y rechazado nuevamente. Cree no ser digno de estas atenciones quedándose en la seguridad de su aislamiento. De esta manera, el joven confundirá la necesidad de encajar con otros hombres y de poseer sus cualidades, con un deseo sexual. Es así que  la homosexualidad es en realidad una herida homosocial, manifestación de un profundo dolor emocional,  cuya sanidad está en poder establecer relaciones constructivas, estables y no sexuales con otros hombres.

            Por último, y en relación a los sentimientos de alienación con el cuerpo, se observa que estos son el resultado de carencias afectivas ocurridas en la infancia, ya que es necesaria la compañía y atención de los padres, en la tarea del niño, de aceptar e integrar a su identidad los distintos aspectos de su imagen. Cuando esto no ocurre, el sujeto experimenta sentimientos de inadecuación con respecto a su cuerpo llevándolo a buscar atención en otros hombres para suplir esta carencia.


     5. Quien no se ama a sí mismo no puede amar a los demás  

Como hemos visto entonces, el dolor emocional pasa a ser algo que impide y  excluye el amor de los demás: se da una cadena en la cual no se acepta porque no le quieren, pero a la vez, no se quiere a sí mismo/a  y finalmente, no puede querer a nadie, con lo cual ha llegado a aislarse del mundo.

El dolor emocional depende mucho de la educación temprana. Si ha sido muy caprichosa y sin exigencias, la intolerancia a la frustración será mucho mayor, ya que los sentimientos, las pasiones desbordan a la persona y se apoderan de ella, sin dejar lugar a una reflexión serena.

La adolescencia es una época de la vida en que el dolor emocional suele estar muy presente y en donde muchas veces hechos o circunstancias que objetivamente no son graves, son vividas con gran pasión y dolor.

Por último, cabe destacar que el dolor emocional hoy en día es más autodestructivo que en épocas anteriores porque en nuestra cultura fundamentalmente hedonista, del placer, no hay lugar para ningún tipo de dolor. Nadie está preparado para el dolor, la resistencia a él es mínima y por lo tanto el daño que puede hacer es máximo. Sería deseable inculcar en los padres la necesidad de educar los sentimientos de los hijos para que puedan tener una mayor tolerancia a las frustraciones y al dolor emocional. Si se quiere vencer en esta lucha se hace necesario un entrenamiento de la Virtud de la Fortaleza, de la capacidad de sacar fortaleza de la propia debilidad.






3. Preguntas de interiorización y asimilación. 


1. Ideas fundamentales del tema


· El dolor emocional es un sentimiento que trastoca todas las dimensiones de la persona humana en detrimento de la autorrealización.


· El cuerpo representa la realidad física de la persona y es un factor decisivo en la construcción de la propia identidad, nos diferenciamos unos a otros gracias a nuestra marca genética única proyectada a través de nuestro propio cuerpo.



· La aceptación del propio cuerpo y de la propia naturaleza es un proceso cuyo desarrollo crucial se da durante la infancia por medio de las afirmaciones positivas de parte de los padres hacia el niño y de las demás personas significativas de su vida.



· La alienación corporal es un proceso de autorrechazo emocional por el que los sentimientos negativos hacia uno mismo se proyectan hacia el propio cuerpo dado que este último simboliza en términos prácticos el vehículo de la propia identidad.



· La sana autoestima es un requisito vital para poder proyectar genuinamente los sentimientos de amor y afecto hacia las demás personas.



2. ¿Qué situaciones recuerdas que han sido en ti causantes de un dolor emocional? ¿Cómo te sentiste? ¿Cómo lo enfrentaste? ¿Cómo influyen en tu presente?


Las vivencias concernientes al TOC, y que son innumerables; todo lo que el TOC ha hecho en mi vida me ha causado mucho sufrimiento, y eso es algo doloroso y muy molesto. Me siento cansado, pero, sigo dispuesto a ganar la guerra pase lo que pase. Lo estoy enfrentando con mucho valor y muchísima paciencia, poco a poco voy conquistando la meta. El TOC y todo lo que representa en mi vida, continúa siendo mi presente.



3. ¿Qué partes o aspectos de tu cuerpo te son distantes, ajenas o difíciles de aceptar? ¿Por qué?


En este momento ninguno, he conseguido la aceptación total de mi cuerpo gracias a mi trabajo profundo y sistemático en materia de autoestima.



4. ¿Cómo te sentiste cuando comenzaron los cambios en tu cuerpo propios de la adolescencia? ¿Qué problemas o sufrimientos viviste? ¿Lo has superado?


Cuando tuve 10 años leí sobre el desarrollo físico de la adolescencia, y también tuve información gráfica al respecto, así que cuando llegué a la pubertad, maneje el tema con tranquilidad y sin tanta sorpresividad como sucedía en mis pares. 



Cuando fui adolescente estuve muy condicionado por las creencias sociales y culturales que impulsan a buscar una aceptación y una identidad bajo la premisa de la ideología afín y a través de los comportamientos generalizados y adoptados como idiosincrasia que son catalogados como “normales” y que tienen nada que ver con una realidad objetiva y el verdadero sentido de la individualidad.



Esas creencias me predispusieron notablemente a mantener mucha distancia de los demás debido a los complejos de inferioridad que crearon por la sensación de ser “diferente”, además, me desarrollé un poco tarde, y por mucho tiempo, rechacé mi supuestamente “desventajoso” cuerpo, y a todo eso se sumó los horrores producidos por el TOC, que terminaron de enredarlo todo aún más.



En este momento me encuentro libre de complejos de inferioridad y de cualquier sentimiento de alienación respecto a mi cuerpo y demás aspectos de mí ser. Lo que me resta es derrotar el TOC, y gozar de la libertad, en todo sentido.




5. ¿Cómo te sentías en relación a tu familia? ¿Lo has superado? ¿Cómo te ha afectado eso posteriormente?


Durante mi adolescencia, tuve muchas dificultades a nivel familiar, como la separación, por ejemplo, eso sin duda me afectó mucho, más toda la problemática emergente del TOC, que hizo de mi vida un infierno.



Sin embargo, siempre gocé y sentí el cariño de mi familia, que fue y sigue siendo desinteresado y auténtico. Conté y cuento con el apoyo de mi familia en aspectos muy esenciales de la vida.



Lo de la adolescencia se puede apreciar en la manifestación posterior de la problemática TOC, y todo lo que eso conlleva.




6. ¿Cómo te sentías en relación a tus compañeros de clase? ¿Lo has superado? ¿Cómo te ha afectado eso posteriormente?


A lo largo de mi vida siempre me he sentido incomprendido, pues la dinámica y funcionamiento del TOC son cuestiones muy complejas, y la gente del común no cuenta con la capacidad ni disposición mental para entenderlas.



La relación con mis compañeros adolescentes no escapó de esta realidad, así que siempre tuve la sensación de no encajar dentro de la sociedad, al principio lo negué, pero después terminé aceptando ese hecho, aunque con mucha frustración.



Con personas muy inteligentes o que poseen talentos extraordinarios, me llevó muy bien, tenemos mucho en común, y especial somos gente que pensamos diferente y que marcamos nuevas tendencias, sin embargo, no es fácil detectar y encontrar este tipo de personas.



He tenido todo tipo de amistades, alegrías y decepciones en ese campo, algo normal en la vida, en este momento estoy tranquilo, vivo mi lucha contra el TOC en soledad y silencio, pero ya no me preocupa que no entiendan ni me brinden apoyo, me he vuelto una persona muy hábil y eficiente en la solución de ese problema; para sobrevivir uno se adapta a las condiciones del momento.



Ya no aspiro tener amigos íntimos, he descartado esa posibilidad, lo que más deseo para mi vida en este momento es escapar para siempre de las cadenas del TOC, esa posibilidad me llena de enorme alegría y es lo que más felicidad me prodiga.




4. Ejercicios prácticos para la aplicación a la vida de todo lo trabajado en la Ficha.


1. Durante estas dos próximas semanas ponte alguna actividad física para desempeñar, con el objetivo de conectarte y relacionarte con tu cuerpo de una forma natural. Sería IDEAL que a partir de ahora practicaras un DEPORTE, a poder ser DE GRUPO. Esto tendría mucha influencia positiva en tu proceso de Autoayuda. Haz todo lo posible por lograrlo.


Realizo todos los días una caminata de una hora en la mañana, me ayuda mucho a sobrellevar el estrés producido por el TOC, y me sirve mucho en mi tratamiento de la prehipertensión, también estoy trabajando en bajar de peso como parte del mismo tratamiento médico.



Lo del deporte no lo llevaré a cabo, no lo considero necesario en este momento, pues estoy trabajando la parte física con las caminatas diarias y es contraproducente aumentar mi actividad física, y por otro lado, es complicado encontrar personas interesadas en divertirse sanamente, por un tiempo me empeñe en eso y no conseguí nada consistente, así que mejor decidí dejar de lado el asunto y no invertirle más esfuerzos innecesarios.




2. Intenta sentir cuándo tienes pensamientos ya sean negativos o positivos, cómo éstos se manifiestan en tu cuerpo: Fíjate, por ejemplo, si algo te da angustia, en qué parte de tu cuerpo sientes la angustia, a fin de comprender con la experiencia, que nuestro cuerpo no está separado de nuestra mente sino que somos una persona que se expresa de diversas maneras a través del cuerpo en cada acontecimiento. 


Soy muy hábil en el manejo de la técnica del enfoque corporal (focusing), la he empleé con mucha frecuencia en el pasado para explorar el significado de las emociones, me ayudó a entender que no tenía sentimientos de AMS y la manera como se manifestaban las consecuencias emocionales del TOC.



No tengo problema para enfocar a mi gusto, cuando quiera y donde quiera. El focusing no funciona para tratar directamente el TOC .




5. Testimonio. 


LA ALIENACIÓN CON RESPECTO AL CUERPO 



Numerosos estudios muestran al niño pre-homosexual alienado de su cuerpo. Los pacientes describen con frecuencia una excesiva modestia que tiene su comienzo en la infancia temprana.
Comentario: 



Hasta iniciar la terapia me di cuenta que estaba alienado de mi cuerpo. Recuerdo que de adolescente estaba siempre preguntando cómo hacía una cosa o como me desenvolvía ante las situaciones. Sí, recuerdo esta modestia y era incapaz de darme cualquier valor que fuese, aunque fuera solo ver las cosas buenas que hacía”.



Y mientras que esta es una cualidad también presente en el desarrollo de los niños heterosexuales, en los niños pre-homosexuales es una tendencia que se prolonga en la madurez. Esta timidez se puede alternar con el exhibicionismo, como un intento de compensar la timidez. Tanto la timidez como el exhibicionismo son formas de alienación respecto al cuerpo



Comentario: 



Era excesivamente tímido. Ya en la adultez con hombres que tenía excesiva confianza podía mostrar partes de mi cuerpo. Pero de adolescente ni ahora existe el exhibicionismo. Se confirma la alienación con el cuerpo.”



Los pantalones cortos del ejemplo: 



Señalo lo de los pantalones cortos porque fue una secuela dejarlos de usar que tuvo que ver con el abuso sexual sufrido. No podía verme con poca ropa y es hasta hace unos 4 años que pude volver a usar pantalones cortos, que de niño usaba todo el tiempo. Los usaba el día del abuso y mi mente los bloqueó”. 



DINAMICA FAMILIAR



Con frecuencia la dinámica de la familia y el padre en particular no eran conscientes del malestar del niño. A causa de esta falta de atención, más tarde presentará un déficit, una necesidad de ser admirado y de que se le preste atención. Esta necesidad no satisfecha de atención masculina tiene profundas consecuencias emocionales. Para la mayoría de los hombres homosexuales el propio cuerpo es un objeto, no un sujeto. Puede estar orgulloso del mismo y deseoso de mostrarlo o sentirse inferior e intentar ocultarlo. En la mayoría de los casos será ambivalente pero en cualquier caso carece de una aceptación natural de su cuerpo. Su cuerpo continúa siendo un objeto de continua fascinación.



Comentario: 



No creo que mi padre hubiera podido verme este malestar de niño. Durante muchos años quise ser admirado y que siempre se me prestara atención. No tenía conciencia de mi propio cuerpo y creo que mucho tiempo me dio pena mostrarlo y al final me di cuenta que tenía un cuerpo normal como el de cualquier otro...”



La integración de uno mismo no puede tener lugar de forma aislada. Especialmente en la infancia temprana necesitamos a otras personas como reflejo que nos digan quienes somos. Esta es la función benévola de los padres, profesores, amigos y seres queridos.



No podemos reconciliar aspectos alienados de nuestro propio ser sin asistencia externa.



Esta búsqueda de la atención de otros hombres como intento de integrar la propia masculinidad puede explicar por qué algunos pacientes encuentran una gratificación en vestirse.



Comentario: 



En algún momento de mi juventud tuve obsesión con la ropa y la mejor ropa que tenía la tenía como un tesoro. Luego me di cuenta que no era tan importante y que se debe vestir adecuadamente pero no es lo más importante. Ahora puedo deshacerme de casi toda mi ropa sin problemas. 



LA FASE DE TRANSICIÓN ERÓTICA 



Debido a que la falta de afecto, afirmación e identificación continúan sin estar resueltas desde la relación temprana con el padre, el niño pre-homosexual siente una carencia intensamente dolorosa. A una cierta edad ocurre una fase de transición, cuando el deseo de afecto y de atención masculina se transforma en una tensión sexual. El momento exacto de este desarrollo depende del desarrollo emocional del niño y de su experiencia sexual. Para la mayoría de los niños tiene lugar en la adolescencia temprana (sobre los 13-15 años). Durante esta fase estas necesidades de afecto, afirmación e identificación no satisfechas toman un intenso sentido sexual.



Comentario:



Mi problema era siempre una cuestión de amistad. Comenzó cuando yo tenía 10 o 11 años… no tenía amigos y los necesitaba. Estos amigos eran para mí figuras heterosexuales y yo quería conectar y sentirme más cerca, porque así me sentía con más vitalidad y me pasaban cosas más interesantes si podía estar con ellos.”



Pensaba: ¿Por qué no puedo resolver esto, por qué no puedo hacer amistad con ellos, por qué no puedo conectar, por qué estas amistades son tan frustrantes, por qué no puedo simplemente estar allí con ellos?”



Me di cuenta de que lo que siempre había querido no era sexo con un hombre sino que realmente estaba expresando la necesidad de una amistad.”



Comentario: 



Todo este párrafo muestra ese dolor que tuve hasta ser pre-adolescente y como dice la fase de transición se convierte en una tensión sexual. Recuerdo sobre todo que era con los hombres de los cuales quería con toda el alma que me consideraran amigo solamente, luego pasó en la secundaria pero en muy poca medida.



Este ejemplo es como era mi pensamiento, quería un amigo, una amistad, sólo eso y no tenerla causaba un tremendo dolor.



Durante la etapa de transición erótica, el niño es proclive a desarrollar un intenso interés por otro chico, a menudo mayor, que parece tener esas cualidades que él admira. Puede ser un chico que es particularmente bueno en los deportes, que es amigable y extrovertido, o especialmente guapo y seguro de sí mismo. El niño desarrolla una atracción que al principio no es sexual. Más adelante le sigue una fase de transición en la que la admiración se erotiza. Los testimonios de los pacientes, uno tras otro, confirman que esta necesidad de afecto no satisfecha está en el origen de la posterior atracción homosexual



Comentario



Sí, recuerdo estos compañeros admirados que eran líderes o buenos deportistas y aquí el reflejo "Más adelante le sigue una fase de transición en la que la admiración se erotiza."



LA HOMOSEXUALIDAD COMO IMPULSO REPARADOR 



En la literatura psicoanalítica, la homosexualidad se ha explicado durante mucho tiempo como un intento de "reparar" un déficit de la identidad masculina. Esta teoría no es nueva. De hecho, tiene una larga tradición en la literatura psicoanalítica. Mientras que no toda la homosexualidad puede explicarse simplemente como una motivación reparativa, para la mayoría de los hombres homosexuales es una motivación significativa. Cuando el homosexual se encuentra con otro hombre que es lo que a él mismo le gustaría ser, tiende a idealizarlo y a romantizar la relación.



Comentario: 



Si creo que es un impulso reparador a una carencia que se muestra dentro de la vida de un hombre que desarrolla esta neurosis. Creo que en mi caso es totalmente un problema emocional y sí, por mucho tiempo idealicé muchos hombres que luego los erotizaba.”



Otro escritor, Kaplan (1967) veía la homosexualidad como enraizada con frecuencia en la insatisfacción con la propia imagen. Observa como:



Parece evidente que algunos homosexuales eligen como objetos sexuales personas que tienen características –físicas, personales, o ambas- de las que ellos mismos tienen un déficit… insatisfacción con el propio yo, con la forma en que uno es… medida frente a estándares internos de cómo uno le gustaría ser… puede ser una de las mayores raíces de algunos sentimientos y comportamientos homosexuales. (p. 356).



Comentario: 



Esta es una realidad.



Kaplan continúa:



A menudo el homosexual busca esa cualidad que siente que le falta a él mismo pero que ve en otros.



El homosexual, sin embargo, es incapaz de amarse a sí mismo… en su lugar ama a su yo ideal



Tripp (1975) entiende el comportamiento homosexual como un intento de "importar" las cualidades admiradas o deseadas de la persona del mismo sexo por la que se siente atraído



Comentario: 



Hasta hace poco me di cuenta que los hombres que me llamaban la atención tenían características que yo ansiaba de ellos. Hasta hace poco logré entender eso.



¿Te gusta tu cuerpo? ¿De niño te gustaba tu cuerpo?



De niño no tenía conciencia de mi cuerpo, aunque una de mis hermanas siempre me recordaba que era "gordo", pero luego en la pre-adolescencia y adolescencia mantuve esa imagen y que era falsa, era muy delgado. En la juventud aumenté algo de peso, pero hasta ahora es que estoy pasado de peso.



Ahora tengo una conciencia de mi cuerpo y lo acepto como es.



¿Te comparas con otros hombres o mujeres según sea el caso?



Ahora que tengo conciencia de pasado de peso, sí admiro a los hombres delgados y deportistas, pero he visto que haciendo un esfuerzo se puede recuperar el peso y que puedo llegar a ser como ellos, pero no es una obsesión.



¿Qué características de tu cuerpo te molestan o cambiarías si pudieras?



Creo que solo mi cabello lo cambiaría porque se pone rizado cuando crece y mi nariz, pero a la larga soy como soy.



Cuaderno de Remig, Nicaragua





Responde: 


1. ¿Qué destacas de este testimonio?


Remig ha detectado con exactitud la dinámica emocional de su alienación corporal como factor desencadenante y sostenible de sus sentimientos de AMS, cuando uno hace consciente una realidad interna desconocida, abre un canal para divisar con más claridad el camino de la resolución de la problemática.


2. ¿Con qué aspectos de este testimonio te sientes identificado? ¿Por qué?


Casi con nada, pero, hay cierta similitud con lo que viví en mi adolescencia concerniente a sentir vergüenza a mostrar mi cuerpo, en mi caso, no como producto de la AMS, sino de la simetría mental producida por el TOC que me llevó en esos tiempos a apreciar obsesiva y distorsionadamente los conceptos de belleza y perfección física. Aspectos que en este momento de mi vida ya son inexistentes.




3. ¿Qué aspectos de este testimonio son “pistas” importantes para tu Autoayuda? ¿Por qué?


Ninguno, sólo me interesa superar el TOC, origen y sostén de cualquier otro problema en mi vida.




6. Ejercicios de Auto Conocimiento Personal


1. Busca un HECHO representativo, pasado o presente, que hayas vivido y que tenga que ver con alguno de los puntos estudiado en esta Ficha y que creas que ha influido en tu AMS.

Las creencias erróneas de mi adolescencia sobre la belleza, propagadas en esa época y en la actualidad (mucho más) por los medios de comunicación y aceptadas mayormente como punto de referencia sociocultural.



2. Describe tus emociones o sentimientos con relación a este hecho.

Esa ideología creó un culto por el cuerpo a partir del cual se clasifican a las personas en “lindas” o “feas” tomando como referente las proporciones musculares y los rasgos del rostro, y aplicándole máximo valor a dicha ponderación. Yo, ingenuamente, caí cuando adolescente en esa trampa y me pasé enterita esa ideología, que sumada a una vida obsesiva contribuyó a generar sentimientos de inferioridad y alienación a través de la propia autoimagen.



3. Describe los pensamientos automáticos negativos que te vienen a la mente al vivir o recordar este hecho.

En este momento ninguno, ya modifiqué completamente esa distorsión cognitiva, y consecuentemente he cambiado sustancialmente esa creencia errónea tan adherida en el inconsciente, gracias a mi trabajo en materia de autoestima y con la ayuda de las muchas herramientas terapéuticas que conozco como la terapia cognitiva y la PNL.



4. Desde lo que has descubierto y aprendido en esta ficha responde racionalmente a cada uno de los pensamientos automáticos anteriores. 

No lo aprendí gracias a esta ficha, todo fue debido a que aprendía a amarme con sinceridad y a reconocer objetivamente la verdadera belleza de la vida y de las personas, así como a reconocer la grandeza de mis cualidades y talentos. Dejé de vivir en función de la opinión sociocultural y me volví inmune a los agravios emocionales y a todos los rechazos sociales por negarme a formar parte del montón.



5. Qué resultado se produce en ti al contrastar tus pensamientos y tus emociones y las respuestas racionales. 

El TOC me tortura con mis recuerdos del pasado a través de la obsesión referente a la simetría, poco a poco gano la guerra, así que es un asunto de perseverancia y mucha inteligencia táctica.



6. Escribe 3 acciones, compromisos o actitudes que vas a realizar en estas dos próximas semanas para madurar tu personalidad en este aspecto. 


No aplica, el problema ya fue resuelto.



7. Revisa si has cumplido satisfactoriamente los compromisos de la Ficha anterior. 

Siempre los cumplo.


7. Recursos para profundizar (Trabaja al menos uno de estos recursos cada Ficha):


a. Libros o capítulos de libros.


· Historias de sanación de personas con tendencia homosexual, de Joseph Nicolosi, en:



Hace tiempo leí completito ese libro y lo trabajé en las fichas anteriores, sección 4, aunque esas historias poco tienen que ver con mi vida, me fueron de ayuda para aprender cuestiones sobre la AMS a través del análisis psicológico que el doctor Nicolosi efectúo sobre cada uno de los aspectos vivenciales de esas 10 personas y sus testimonios psicoterapéuticos de vida.





b. Artículos.


· Por qué me siento atraído por los hombres?”, de Courage Latino en:



· La vergüenza como avenida hacia el dolor profundo, de J. Nicolosi, en:






c. Psico Terapias de Ayuda.


· Si quieres conocer y practicar el Proceso y la Técnica del Enfoque Corporal (Focusing), entra en:







8. Revisión de esta ficha: Aportación personal a la Autoayuda [1]


1. ¿Qué añadirías o quitarías a esta ficha de trabajo para mejorar la Autoayuda?



Así está bien, no tengo sugerencias en el momento.




2. ¿Qué nuevas preguntas, lecturas, artículos,… añadirías?



Ninguno por el momento.

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