Las nefastas consecuencias de ciertos experimentos sexuales





Lunes, 04 de julio de 2011




Tema 3
La dimensión sexual
Ficha 3.5
Las nefastas consecuencias de ciertos experimentos sexuales





1. Planteamiento de la Ficha y Objetivos a conseguir.


Planteamiento:



En la etapa del despertar sexual y del descubrimiento de la propia sexualidad, si no hay un buen acompañamiento, una buena información y una vital formación, asentada y referida en testimonios cercanos y queridos, en lugar de experiencias positivas de maduración en la sexualidad (vivida ésta como capacidad de donación, en la vida de comunión y solidaridad), se puede caer en la búsqueda (por curiosidad, imitación) de “experimentos sexuales”[1]. Éstos pueden tener consecuencias nefastas en el desarrollo de la conducta sexual y la vida afectiva de una persona. 


En este sentido, un primer encuentro con personas del mismo sexo afecta seriamente al sentido de masculinidad/feminidad de un individuo y, si no se corrige y se madura, le puede llevar a configurar una identidad falsa: la identidad homosexual. 



Objetivos:


1. Reconocer que la conducta sexual es una conducta aprendida. 
2. Comprender que los primeros experimentos sexuales pueden distorsionar la conducta sexual y la vida psicológica y afectiva de la persona. 
3. Distinguir cuales son los tipos de experimentos sexuales que afectan negativamente al individuo y diseñar un plan para erradicarlos. 
4. Descubrir los efectos de las experiencias AMS.



2. Exposición del tema. 






Esquema:

  • La conducta sexual es aprendida
  • Los primeros juegos sexuales
  • El primer experimento sexual
  • Tipos de primeros experimentos sexuales
  • El primer experimento homosexual
  • ¿Qué hacer al respecto?



  1. La conducta sexual es aprendida  


            La conducta sexual es una conducta aprendida. El comportamiento emocional-sexual, y social-sexual se condicionan de manera distinta según la persona y la experiencia vivida. Cada familia, comunidad o sociedad aprueba o desaprueba las normativas del comportamiento sexual. Por lo general, el aprendizaje de la identidad sexual y el significado de masculinidad y feminidad se adquieren en el hogar y se refuerzan en la escuela y en el ambiente social. Los medios informativos son también una fuente poderosa de aprendizaje sobre la sexualidad.

            El chico/chica descubre, organiza, memoriza e interpreta el aprendizaje sexual. La dinámica de la afectividad, la atracción, el enamoramiento y aquello que estimula la sexualidad se van asimilando hasta que llegan a formar hábitos que condicionan la conducta del individuo.
           
           
2. Los primeros juegos sexuales


            La exploración de la sexualidad es un proceso natural de todo ser humano. Sin  embargo, ésta no se limita simplemente al aspecto genital y al instinto de reproducción. Explorar la sexualidad significa conocer el propio cuerpo desde una visión objetiva y los aspectos globales que caracterizan al hombre y a la mujer.

            A los cinco años, más o menos, los niños comienzan a darle importancia a las diferencias sexuales, juegan a ser papá y mamá, a ser doctores, etc. Una pequeña dosis de juegos “sexuales” es una parte normal del desarrollo infantil. Estos juegos pueden satisfacer la curiosidad de los niños, muy propia de su edad. Por lo general lo hacen por imitar lo que han visto y no por sentir un placer sexual. Si los padres sorprenden a los hijos llevando a cabo estas conductas, lo lógico es aprovechar el momento para hablar de una forma natural sobre la sexualidad. 

            En las fichas anteriores hemos aclarado que la figura de los padres es el eje principal de la identificación sexual del niño, ya sea como modelos o como referencia. Si los padres han generado el clima propicio para la comunicación y el aprendizaje sobre la sexualidad, es muy probable que el niño desarrolle una imagen sana sobre el sexo. 

            Es importante que el niño aprenda a vivir con naturalidad su realidad corporal; es decir, con su propio cuerpo y sus funciones. La mayoría de los expertos coinciden en que cuando se les ofrece una información adecuada sobre la sexualidad, es menos probable que los hijos experimenten con juegos sexuales poco saludables.  


3.  El primer experimento sexual

           
            Muchos creen que la preadolescencia o la adolescencia son un buen momento para iniciarse en la sexualidad. Sin embargo, aunque el cuerpo se encuentre preparado para una experiencia sexual, psicológicamente la persona no lo está. 

La primera experiencia sexual marca de una forma significativa las futuras sensaciones y el comportamiento sexual. Cuando esa primera experiencia se reduce a la genitalidad, es decir, a algo meramente físico, las consecuencias pueden ser negativas. Al darle una excesiva importancia al placer físico se produce un detrimento en la dimensión afectiva. Si el primer experimento ha ocurrido de una forma clandestina, eso crea un temor que lleva al individuo a esconderse y probablemente a repetir la misma conducta una y otra vez hasta llegar a formar un hábito. La exploración sexual que se inicia en forma de experimento, cuando se reduce a mera genitalidad y se separa del amor de comunión y solidaridad, somete al individuo -incluso de forma inconsciente-, a una conducta sexual adictiva. 

            Cuando la exploración de la sexualidad es asumida simplemente desde la parte genital se cae en el peligro de distorsionar la realidad de la dimensión sexual humana, lo que origina múltiples desordenes de afectividad y dificulta a la persona a vivir una sexualidad sana y natural.

             Los experimentos sexuales son arriesgados en todos los casos porque impiden que el adolescente madure con éxito en el terreno psicoafectivo-sexual. Las neurosis y los desequilibrios psicológicos que surgen a causa de estos experimentos pueden ser nefastos. Es un hecho que los experimentos sexuales no corresponden a una personalidad madura.


4. Tipos de primeros experimentos sexuales


Entre los primeros experimentos sexuales se encuentran:

  • La masturbación.

            La experimentación sexual suele estar asociada al período del despertar erótico que aparece en la pubertad. Es por ello que la masturbación suele presentarse como el principal y más accesible experimento sexual que tiene lugar en la vida de muchas personas, y cuyas consecuencias emocionales negativas suelen perdurar durante largo tiempo. Ésta puede convertirse en una adicción y en una obsesión. Algunas de las consecuencias pueden ser las siguientes:

            “Soledad y aislamiento en la persona. La persona se hace dependiente de ello para descargar su ansiedad, por lo que genera dificultad en la convivencia con los demás. Es un vicio que encadena fuertemente a la persona haciéndola presa de su adición, por lo tanto, cada vez es mas difícil desligarse de ésta, ya que como todo vicio enferma la voluntad de la persona, debilita su carácter, perturba el desarrollo de su personalidad, debilita la fe, produce desequilibrio emocional y genera un gran vacío en la persona. El hábito de la masturbación puede generar incapacidad para el goce sexual con la pareja: frigidez en las mujeres e impotencia en los hombres, o bien, la eyaculación precoz.

             Depresión y culpa. En algunas ocasiones la persona que se masturba, experimenta fuertes sentimientos de culpabilidad, provocando depresión y sentimientos de inferioridad.” [1]

  • La pornografía

            A medida que se explora la función sexual a través de la masturbación, surgen deseos de experimentar con el sexo en un plano más intenso. Éste es el período en que se hace visible el deseo de contacto sexual con otra persona, y que suele apreciarse en la complacencia por el material pornográfico.           La pornografía en todas sus formas es destructiva y produce adicción. Ésta separa el sexo del compromiso y degrada el cuerpo humano convirtiéndolo en un objeto sexual.

            “Entre algunos de los peligros de la pornografía podemos citar:

-       Separa el sexo del amor y del compromiso. Las personas que la ven pueden volverse adictos sexuales.
-       Las personas que lo ven pueden volverse propensas a parafilias (desviaciones sexuales).
-       Puede conducir a las personas a violaciones y abuso sexual infantil.
-       Minimiza la violación, el abuso, el incesto y otras conductas sexuales haciéndolas parecer cotidianas.
-       Degrada a la mujer, deshumanizándola, al convertirla en objeto de placer sexual para el hombre.
-       Por lo general muestra cuerpos esculturales, lo que provoca la sensación de tener un cuerpo inadecuado o desagradable; o de que la futura(o) esposa(o) lo tiene. Ej. Un varón puede sentirse desanimado porque su pene no tiene 20cm de largo o más, como aparecen normalmente en los relatos pornográficos.
-       Reduce la humanidad a la categoría de "animal copulando".
-       Es materia prima para la masturbación compulsiva.
-       Refuerza  el hábito de crear fantasías sexuales con conocidos(as) en las mentes de las personas.”[2]

  • La relación con una persona del sexo opuesto donde se utiliza al otro como un objeto de placer.

             Es frecuente que el primer experimento sexual se realice con una persona del sexo opuesto sobre todo si existe de por medio facilidad de contacto con las mismas y una marcada presión social, principalmente a nivel del grupo de amigos del mismo sexo. El primer experimento sexual -donde se utiliza al otro exclusivamente como un objeto de placer- produce una profunda distorsión en la apreciación del significado del acto sexual y la sexualidad humana. Esta experiencia puede llevar al sufrimiento y a la baja autoestima, ya que, por lo general, el resultado puede ser un sentimiento de vacío, de insatisfacción y de frustración. Por ejemplo, la persona que inicia su vida sexual a través de la prostitución aprende a “cosificar” su cuerpo y el cuerpo de los demás. El sentimiento de culpa y el malestar psíquico que se produce una vez que se finaliza el acto sexual  causan  una descomposición psicológica de la persona. La relación sexual ocasional puede ser autodestructiva:

“Puede tratarse de un acto sexual con prostitutas o simplemente de un acto esporádico con otra persona sin intenciones de mantener una relación estable. Externamente esta falta es más grave que la anterior, pero es también más pasajera. La búsqueda del placer sexual cuando es anónima, con extraños (sea a través de la prostitución o con una persona con quien se ha presentado la oportunidad) es frustrante y humillante…” [3]

  • La relación con personas del mismo sexo.

            Un primer encuentro con una persona del mismo sexo acarrea graves consecuencias en la vida de una persona. A continuación estudiaremos este tema con mayor profundidad.


5. El primer experimento sexual


            La práctica sexual compartida, a nivel experimental, puede iniciarse en el terreno
homosexual con personas del mismo sexo. La adolescencia es un período crítico de identificación sexual en el que el contacto con el mismo sexo tiene un carácter primordial en la vida de una persona. Puede ser que exista un riesgo de intercambiar intereses sexuales a modo de ensayo genital con el propósito de compartir un orgasmo. Esta conducta no es indicador de una AMS genuina, pero no es ajena a repercusiones negativas en la vida psicológica de un adolescente. Es aquí donde es importante que el joven se aleje de forma inmediata de cualquier contacto sexual con una persona de su mismo sexo. Entre la experimentación sexual con varones y la identidad gay puede haber una distancia muy corta.

            “Cuando nos damos cuenta de cómo la experimentación con la conducta homosexual sirve para reforzar y profundizar la identidad gay, vemos la absoluta importancia de una intervención a tiempo. Hay un momento altamente favorable para emprender la reorientación de esas necesidades emocionales que subyacen a la conducta homosexual. Si no es tratada, la confusión sexual del adolescente se hace cada vez menos receptiva al tratamiento.” [4]

            Hay situaciones en las que la experimentación sexual con personas del mismo sexo procede de trastornos de identidad sexual ocurridos en la niñez, problemas afectivos con el mismo sexo, eventos traumáticos relacionados con abuso sexual, o heridas emocionales muy profundas. Cuando se da este caso, el experimento sexual adopta el papel confirmatorio de un conflicto que se ha estado entretejiendo durante años.

             “Las tensiones sexuales pueden ser tan intensas que, con facilidad, los jóvenes con tendencias homosexuales creen que comprometerse en una relación homosexual será la solución a todos sus problemas, incluido el de la soledad. Acabarán, tarde o temprano, en un modo de vida completamente desordenado, neurótico de hecho. Su estado profundo se parece en diversos aspectos a una toxicomanía.

            Tanto para un niño como para un adolescente, el contacto corporal con alguien admirado supone la plena realización del apasionado deseo de amor y aceptación, la máxima felicidad. Ese contacto hace desaparecer, en la mente patética del adolescente, toda miseria interior, inferioridad y soledad. De esta forma, durante la adolescencia, puede crearse un engranaje entre el deseo de contacto de un niño que se siente merecedor de compasión y el erotismo.” [5]

            Los experimentos sexuales con personas del mismo sexo pueden estar seguidos de experiencias sexuales con el sexo opuesto, a través de las cuales la persona intenta comparar el grado de satisfacción de la experiencia para hacer una posterior elección, o también puede darse el caso de adoptar una postura bisexual. La decisión de adoptar una preferencia sexual en este terreno está condicionada por la fijación del placer, circunstancias personales como la autoestima, la influencia y presión social y cultural (especialmente a través de la presión mediática del lobby gay) y, primordialmente, por el proceso de desarrollo emocional de la persona.

            La conducta sexual con personas del mismo sexo o de ambos sexos, sea ocasional o no, imprime y moldea la identidad del individuo.

            La conducta humana modifica a la persona que así se conduce. Aunque el comportamiento homosexual no se identifica con la homosexualidad, no obstante, su reiteración puede modificar y hasta sustanciar a quien así se comporta como una persona homosexual.

            Esta etapa es la más grave y definitiva del proceso de identidad homosexual. Mientras no se llegue a ella es mucho lo que se puede hacer para modificar el rumbo de la conducta homosexual, aunque no siempre. Pero llegados a esta etapa, podemos quedarnos sin recursos terapéuticos y que el adolescente pierda el norte para toda la vida, porque ésta se autoconfigura con el reobrar del propio comportamiento sobre la persona.

            En esta etapa acontece una inflexión en el proceso. Hasta que el adolescente no se decide a tener relaciones homosexuales, es posible que no se sienta atraído por los chicos. Pero si inicia y reitera sus contactos homosexuales, acabará por atraerle e incluso por sentirse solamente atraído por ésta o aquella persona de su mismo sexo.

            La sexualidad, en su fase final, es autónoma e independiente de los estímulos que la desencadenan. Una vez que se llega a la fase de excitación, el objeto de atracción deja de estar revestido de la especificidad y selectividad que le caracterizaban.

            Por otra parte, el refuerzo suministrado por el placer sexual es independiente del estímulo que lo suscitó, una vez que se ha producido, lo que confunde todavía más al adolescente. De aquí que siga el error de que placer con un homosexual, entonces es que él es homosexual, como si esto fuera si ha experimentado una prueba de verificación evidente” [6]

             El ser humano fortalece y confirma a través de sus actos su identidad sexual, o por el contrario se desorienta a través de sus elecciones confundiendo su identidad sexual de varón o mujer. Esto quiere decir que el estilo de comportamiento que escoge se solidifica a través del patrón repetitivo de su propia conducta. Cuanto más se experimenta, más se fija la conducta debido a que la persona se acostumbra a reaccionar a los estímulos que “disparan” su deseo sexual. Si los estímulos están vinculados a personas de su mismo sexo, éstos tendrán la capacidad de suscitar una conducta homosexual. Podemos concluir que la conducta sexual es aprendida y que, en el ámbito de la homosexualidad, el experimentar una y otra vez consolida la identidad gay.


           
6. Que hacer al respecto


            Si te encuentras en una etapa de tu vida donde ya te has visto afectado por tus primeros experimentos sexuales es importante que sepas que puedes recomenzar. La vida de todo ser humano es mejorable y perfeccionable. A través del fortalecimiento de la voluntad puedes llegar a darle un giro a tu vida y dejar en el pasado tu identidad gay. Te invitamos a ser fiel a la Terapia de la Esperanza que te ofrecemos, pero sobre todo a ser fiel a ti mismo para creer y luchar por el cambio.




[1] Nancy Escalante. ¿Cuáles son los aspectos negativos de la masturbación?, en:
[2] Jaime Morales, La adicción a la pornografía, en:
[3] Miguel Ángel Fuentes. Educación de la Afectividad. Pág. 78.
[5]  Gerard Van den Aardweg,  Homosexualidad y esperanza, terapia y curación en la experiencia de un psicólogo.



3. Preguntas de interiorización y asimilación. 





1. Ideas fundamentales del tema: ¿Qué tienen que ver con tu vida el tema de las nefastas consecuencias del experimento sexual?


· La conducta sexual es una conducta aprendida. El comportamiento emocional-sexual, y social-sexual se condicionan de manera distinta según la persona y la experiencia vivida. Cada familia, comunidad o sociedad aprueba o desaprueba las normativas del comportamiento sexual.


· La exploración de la sexualidad es un proceso natural de todo ser humano. Sin embargo, ésta no se limita simplemente al aspecto genital y al instinto de reproducción. Explorar la sexualidad significa conocer el propio cuerpo desde una visión objetiva y los aspectos globales que caracterizan al hombre y a la mujer. 


· La primera experiencia sexual marca de una forma significativa las futuras sensaciones y el comportamiento sexual. Cuando esa primera experiencia se reduce a la genitalidad, es decir, a algo meramente físico, las consecuencias pueden ser negativas. Al darle una excesiva importancia al placer físico se produce un detrimento en la dimensión afectiva.


· Cuando la exploración de la sexualidad es asumida simplemente desde la parte genital se cae en el peligro de distorsionar la realidad de la dimensión sexual humana, lo que origina múltiples desordenes de afectividad y dificulta a la persona a vivir una sexualidad sana y natural.


· Los experimentos sexuales son arriesgados en todos los casos porque impiden que el adolescente madure con éxito en el terreno psicoafectivo-sexual. Las neurosis y los desequilibrios psicológicos que surgen a causa de estos experimentos pueden ser nefastos. Es un hecho que los experimentos sexuales no corresponden a una personalidad madura.


· El ser humano fortalece y confirma a través de sus actos su identidad sexual, o por el contrario se desorienta a través de sus elecciones confundiendo su identidad sexual de varón o mujer. Esto quiere decir que el estilo de comportamiento que escoge se solidifica a través del patrón repetitivo de su propia conducta.



Tuve la desdicha de involucrarme en actividades de experimentación sexual, así que he vivido en carne propia las graves consecuencias de este tipo de locuras, que sólo me trajeron tristezas y más problemas.





2. Describe tu primer experimento sexual. 


En la pubertad conocí la masturbación, luego fui esclavizado por la pornografía, y seis años después me involucré en actividades homosexuales que aunque no fueron muy profundas me dejaron graves consecuencias espirituales, morales y psicológicas.


No deseo entrar en descripciones respecto a ese desagradable momento de mi vida, es algo que quedó en el pasado, y quiero que permanezca así, como algo lejano y olvidado. En algunos apartes de mi cuaderno hice mención descriptiva y analítica de esas experiencias homosexuales que llegué a tener, pero en este momento no deseo volver a leer sobre eso.





3. ¿Crees que este primer encuentro marcó tu vida afectiva? Explica de qué manera. 


Lo dudo mucho, siempre fui una persona de poca emocionalidad, con fuerte predisposición a lo lógico y lo práctico, mi mundo afectivo ha presentando pocas variaciones a lo largo de mi vida y tampoco he experimentado trastornos o cambios bruscos de mis realidades afectivas. 


Como un chico robot no desarrollé apegos ni sentimientos de dependencia hacia esas personas con las que me involucré en materia sexual, buscaba solo sexo sin compromisos, aunque en el fondo deseaba realmente tener una amistad con ese muchacho, pero no me era desconocida la realidad de que la ejecución de tales actos imposibilitaban la construcción de una verdadera amistad masculina.





4. ¿Crees que este primer experimento marcó tu vida sexual? Explica de qué manera


Sí, mi vida sexual fue marcada por esas experiencias. Mancillé la virtud de la pureza, reforcé la parafilia (efebofilia) y fortalecí las sexopatías (voyeurismo, pornografía, sexo gay).


Esos encuentros sexuales me heredaron una enfermedad venérea, y casi me desquician con la posibilidad de contagio por VIH.


En definitiva, me volví sexofóbico, pero no por comprender el valor y grandeza de la sexualidad humana vivida bajo la caridad y la comunión, y con apertura total al don de la vida, sino por miedo extremo a las enfermedades, especialmente al SIDA.





4. Ejercicios prácticos para la aplicación a la vida de todo lo trabajado en la Ficha.





1. Haz una lista de diez cosas sanas que te hagan sentir bien (cosas tan sencillas como pasear, oír música, leer, tomarse un refresco en una terraza). Durante estas dos próximas semanas, apenas te despiertes, piensa cada día en tres de estas diez cosas e intenta llevarlas a cabo. Ve elaborando y completando progresivamente esta listapara que seas capaz de reaccionar en momentos de dificultad sin recurrir a la huída del sexo.



· Visitar a Jesús en el sagrario con frecuencia
· Asistir diariamente a la eucaristía
· Recibir y unirme a Jesús Sacramentado en la comunión eucarística
· Hacer ejercicio físico, en especial caminar por zonas boscosas o de montaña
· Escuchar música clásica, canto gregoriano o instrumental tipo “relaxing”
· Consumir comida sana y saborear cada alimento despaciosamente
· Ayudar a las personas, hacer buenas obras
· Mantener actitud de oración y penitencia
· Cumplir cada deber de la mejor forma posible
· Hacer algo nuevo cada día




5. Testimonio. 


Pobre Pecador narra su primer encuentro sexual con otro varón, luego de su amistad con Ricardo, que fue ahogada por su posesividad.


Al día siguiente quedamos en nuevamente encontrarnos, le di mi teléfono, comimos, conversamos, salimos de aquí para allá. Yo estaba forzando una amistad como la de Ricardo, pensaba que UN CLAVO SACABA A OTRO CLAVO. Aquello que hubiera querido pasar con Ricardo empecé a hacerlo con el… salir, comer, conversar, caminar y charlar de aquí para allá...


Estuve todo el día con el: almorcé, lo acompañe donde sus familiares, luego el volvió a salir, lo volví acompañar, de aquí para allá, con él ya no me sentía tan solo, estaba con él como si fuera amigo de toda la vida. Soy franco: BUSCABA EN ÉL LA COMPAÑÍA Y AFECTO QUE BUSCABA EN RICARDO, ANTE SU DOLOROSA AUSENCIA. ESTABA BUSCANDO SALIR CON ÉL.



A veces estando con el pensaba: “como me gustaría que fuese Ricardo el que estuviera en esta mesa acompañándome”. Paramos toda la tarde de un lado a otro conversando. Cuando me di cuenta estaba llevándolo a los mismos lugares en donde había pasado con Ricardo, no sé por qué, lo hacia casi incontrolablemente, a pesar de que no era conciente de que extrañaba a Ricardo no le encuentro otra explicación al hecho de porque llevarlo a los mismos sitios con los que había estado con Ricardo como parques, bancas y lugares donde solíamos conversar.



Cuando me di cuenta se hizo de noche, así que lo invite a cenar. Le estaba dando al máximo a la tarjeta de crédito que tenia. Se me ocurrió llevarlo justo al mismo lugar donde cené con Ricardo, ese lugar que después estuve con mi padre y le conté todo, aquel lugar que gracias a Ricardo era tan especial para mí.



Seguíamos conversando, él había dormido poco, estaba cansado pero yo le insistía en invitarlo o acompañarlo de aquí para allá. Así le invite a cenar aquel lugar y pedí una jarra grande de sangría…



Me sentí muy solo, al principio el brindo pero después de cansancio y no de borrachera se iba quedando dormido y bueno yo en la soledad seguía sirviéndome la sangría… a la vez que me sentía solo pensaba y recordaba a Ricardo y éste el lugar en el cual también la pasábamos. De rato en rato me iba al baño, ya estaba mareado, medio deprimido.

Cuando me di cuenta estaba haciendo cosas que jamás antes hacía, movido por un profundo deseo, lastima, autocompasión, concupiscencia, soledad, sentido de autodestrucción, lujuria, como que ya nada importaba ni si quiera mi alma: Mientras yo orinaba en el baño publico empecé a mirar a los órganos sexuales de los hombres que también entraban a orinar.. Le empecé a agarrar deleite a eso… estaba ebrio… y de repente al salir hice algo que jamás había hecho en mi vida. Mientras yo bajaba las escaleras, otro hombre subía y aprovechando el cruce muy disimuladamente le metí la mano a un extraño en su pantalón a la altura de su órgano sexual. Y seguí mi camino…Yo la verdad estaba enloqueciendo…

Cuando volví a la mesa este “nuevo amigo” seguía roncando profundamente y debajo de la mesa yo estiraba mi mano haciendo el esfuerzo de poder tocar su órgano sexual y aunque no lo lograba por la distancia me di cuenta que tan bajo yo estaba cayendo… Estaba perdiendo hasta la vergüenza en público… Y es que no me importaba nada más que satisfacer mi deseo.



Seguí tomando, le pasé la voz y el se despertó... seguimos brindando un poco pero él estaba cansado y se dormía. Otra vez mi soledad... volvía ebrio otra vez al baño a ver órganos sexuales masculinos. Con vergüenza lo digo, era mi único consuelo y deleite en la soledad… sin amistad, sin amigos especialmente sin Ricardo.



Regrese otra vez y este “amigo” ya estaba despierto. Se acabo la jarra, pedí otra, y otra. Ya era de madrugada y también él ya quería irse…salimos...Le insistí para caminar un rato mientras encontramos el carro y conversábamos. Como ya era tarde le dije: SABES YO YA TENGO SUEÑO ESTOY CANSADO Y COMO ES TARDE PARA VOLVER A CASA QUIZAS ME QUEDE POR AQUÍ. Seguimos conversando cambio de tema .De repente tenía unos grandes deseos de dormir con él, al fin y al cabo él era hombre. No corría peligro. Unos deseos de estar a su lado, pero eran distintos a los deseos de la compañía con Ricardo. Dormir con Ricardo era algo dulce para mí. Seguía con la mente fija en la idea de cómo hacer para que este señor me acompañe y se quede a dormir conmigo. Seguimos conversando, al rato le volví a insistir sutilmente: Oye “A” YA ES TARDE, HAY QUE BUSCAR UN LUGAR DONDE DESCANSAR HASTA MAÑANA. Lo decía de tal forma de que este hombre no sospechara de mí.

El deseo sexual aumentó en mi y realmente lo confieso yo buscaba dormir con el pero creo no tanto por su compañía sino el deseo de tocar su órgano sexual. Pero como este hombre era heterosexual no sé como le haría… en fin.



De rato en rato insistía tanto y cuando me di cuenta lo convencí y ya estábamos buscando uno y otro hostal para descansar por ahí nomás. Lamentablemente para mi, no tuvimos suerte… Nos decían que no había lugar, que hombres no… quizás no era suerte. El Señor Dios quería impedirme cualquier peligro a como de lugar…Sin embrago yo insistía en seguir buscando, finalmente me hablo de un lugar que el conocía y ya se había quedado antes.

Yo veía que él no tenia ninguna mala intención pero, eso si, YO ERA EL MAL INTENCIONADO. Finalmente conseguimos un lugar no tan caro… El pagó y entramos por fin a descansar…



El prendió la TV. Yo de lo más normal me acosté a la cama, a su lado, él seguía viendo la TV. A mí me empezó a entrar sueño y quise hacerme el dormido para esperar a que él también se quede dormido de verdad y así poder yo abusar sexualmente de el mientras el estuviese borracho y dormido. Pero no fue así, para sorpresa mía las cosas no iban a pasar como yo las esperaba: Apenas me hice el dormido percibí que este hombre acercaba lentamente su mano a mi órgano sexual. Pensé “No… imposible”…“No creo que el sea…” “Debe ser mi imaginación”… Yo me encontraba excitado y el por encima de mi ropa me toco para ver si yo estaba excitado. Mientras yo me hacia el dormido él aproveché y me tocó y me desnudó…. 



PASO LO QUE NUNCA DEBIA PASAR. MIENTRAS YO ME HACIA EL PROFUNDAMNETE DORMIDO PASO AQUELLO QUE DE TANTAS VECES DIOS ME HABIA LIBRADO DURANTE TODA LA VIDAJAMAS EN MI VIDA YO ME HABIA LLEVADO UN HOMBRE A UN HOSTAL. JAMAS YO HABIA TENIDO RELACIONES HOMOSEXUALES. JAMAS HABIA CAIDO TAN BAJO. JAMAS HABIA HECHO ALGO TAN ASQUEROSO EN MI VIDA. YO NO SABIA LO QUE ERA REVOLCARSE EN LA “M”



Ahora que lo recuerdo, lo recuerdo con lástima porque a no ser por este hecho yo podría tener un camino mas fácil y limpio para poder curarme; yo podía antes decir: SOY UN JOVEN QUE SUFRE DE AMS PERO QUE NUNCA HA TENIDO RELACIONES SEXUALES CON HOMBRES.. Pero esa ya no sería mi realidad. Mi triste realidad ahora era otra.

Cuaderno de: Pobre Pecador, 31, Perú, en: 




Responde: 


1. ¿Qué destacas de este testimonio?



Las presiones emocionales de tipo afectivo son un detonante clave para la experimentación sexual, ese tipo de experiencias vienen antecedidas por cuadros de ansiedad, depresión e irritabilidad crónica; en POBRE PECADOR se evidencia esta realidad desde un principio, y podemos notar que la consecuencia más significativa es la sensación de pérdida de la dignidad y un profundo sentimiento de culpa y autorechazo.



2. ¿Con qué aspectos de este testimonio te sientes identificado? ¿Por qué?


Mi primer experimento homosexual tuvo en cierta forma los mismos ingredientes psicológicos de la experiencia de POBRE PECADOR, excepto claro, los sentimientos de apego-codependencia afectiva.



3. ¿Qué aspectos de este testimonio son “pistas” importantes para tu Autoayuda? ¿Por qué?


En definitiva, ese tipo de experiencias se sitúan claramente en el rango de lo más bajo, degradante y abominable que pueda realizar un ser humano, no son recomendables bajo ninguna circunstancia y/o pretexto.





6. Ejercicios de Auto Conocimiento Personal




1. Busca un HECHO representativo, pasado o presente, que hayas vivido en tu infancia o en tu adolescencia que haga relación a tus primeras experiencias sexuales y que creas que ha influido en tu AMS (evita describir con detalle esta experiencia, simplemente que la menciones en su generalidad)


La experimentación sexual propiciada por tres factores: LA PORNOGRAFIA, EL CIBERSEXO Y LA GRAN ACCESIBILIDAD AL MUNDO DE LA PROMISCUIDAD A TRAVÉS DEL LIGOTEO VIRTUAL.



2. Describe tus emociones o sentimientos con relación a este hecho.



La conjunción de esos factores era una fuente permanente de variadas emociones de gran intensidad: sensación de adrenalina, euforia, relajación, “felicidad” por efecto de las endorfinas… coexistía un fuerte deseo y necesidad de placer con el tormento de la propia culpa del pecado a cometer.



3. Describe los pensamientos automáticos negativos que te vienen a la mente al vivir o recordar este hecho.



“Es un mundo divertido”, “hubiese tenido mucho éxito entre la gente gay”, “el sexo es un derecho”, “no pasa nada que me entregue a los placeres de la carne”.



4. Desde lo que has descubierto y aprendido en esta ficha responde racionalmente a cada uno de los pensamientos automáticos anteriores. 



“La sexualidad humana no es juego, es algo sagrado abierto a la vida y al amor de comunión”, “la vida de placeres pecaminosos solo trae dolor, enfermedad, muerte y ruina espiritual”, “en el mundo gay sólo existe pecado, egoísmo y abominación”, “la verdadera felicidad nace de la integridad de vida, de la práctica de la virtud y del conocimiento del amor divino y los misterios de la fe”.



5. Qué resultado se produce en ti al contrastar tus pensamientos y tus emociones y las respuestas racionales. 



En este momento me siento libre y feliz, gracias a la gran bondad del Señor que me evitó caer más bajo en esas abominaciones. Soy consciente que todo este proceso de superar esos vicios e inclinaciones no es sencillo, pero a la vez tengo mucha confianza en la Providencia Divina y en que podré hacer lo mejor para mi vida.



6. Escribe 3 acciones, compromisos o actitudes que vas a realizar en estas dos próximas semanas para madurar tu personalidad en este aspecto. 



· Continuar el tratamiento de mi adicción a la pornografía
· Ejercitarme en la vida espiritual, en el conocimiento de Dios y los misterios de la fe
· Recepción diaria del sacramento sublime de la eucaristía.



7. Revisa si has cumplido satisfactoriamente los compromisos de la Ficha anterior.



Sí, excepto la parte de ampliar mi grupo de amigos presenciales, y es que no es una labor sencilla, y por lo que veo tomará su tiempo, y también he fallado un poco en la parte del deporte y el ejercicio físico, pero he mejorado en cuanto a que estoy tomando agua en cantidad proporcionada diariamente.




7. Recursos para profundizar (Trabaja al menos uno de estos recursos cada Ficha):




Artículos.


· El deseo sexual sin amor, de Enrique Rojas, en:



· La sexualidad sin amor, de Jokin de Irala, en:



· El proceso de auto identificación homosexual, de Aquilino Polaino, en:








[1] Distinguimos en esta ficha entre “experimentos sexuales” y “experiencias de maduración de la sexualidad”. Normalmente, la falta de orientación y acompañamiento hace que se dé lo primero y no lo segundo, lo que marcará la vida afectivo-sexual primero del adolescente y joven y después del adulto, a veces de forma dramática.

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