Lunes, 01 de septiembre de 2014

Sé que no he cumplido con el propósito de escribir casi todos los días, y sin duda que es algo que me cuesta mucho, no acostumbro a llevar bitácora de mis experiencias o un cuaderno para procesar mi mundo emocional, sin embargo, lo intento y por eso estoy aquí.

Creo que lo mejor es limitar a escribir sobre lo que quiero, sin seguir un protocolo, que cada una de mis palabras nazcan de la espontaneidad y no del excesivo formalismo.

Lo más importante para contar es que finalmente acepté mi problema de adicción al sexo, a la pornografía y la masturbación exactamente; luego de una caída en cibersexo, sentí que ya no podía seguir con esa farsa, y que necesitaba aceptar mi problema, y rendirme ante un poder superior, y también contarle la verdad a las personas que mejor me conocen y que me apoyan en mi lucha; y eso fue lo que hice, con excelentes resultados.

Ahora intento integrarme a un programa de 12 pasos para adictos al sexo en mi ciudad, y también estuve abierto en un principio a buscar a un terapeuta, pero después me di cuenta que más allá de un terapeuta lo que yo realmente necesito para salir de mi adicción es un grupo de apoyo, no hacer esta  lucha en soledad sino al lado de otros, porque esta batalla en soledad está perdida.

Y en cuento a Juan, parece que decidió dejarme en paz, el lunes de la semana antepasada me dijo indirectamente aludiendo a una compañera con la que suele hacerme bromas románticas: "Turner, oportunidades como ésta hay que tomarlas a tiempo, porque de lo contrario se pierden para siempre, yo sé por qué se lo digo". Quedé un poco sorprendido al oír eso, pero hice como que no había entendido y que se refería a mi compañera.

Ya después de eso, Juan se alejó de mí, para de tocarme o de llamarme, y se limito a saludarme únicamente por algunos días, ya después volvió a hacerme bromas, y un día, en que estábamos trabajando juntos me contó sobre la historia de su familia, algunos datos de su vida, de sus problemas, y de su historia laboral, lo cual me sorprendió aún más.  Con lo que supe de él, sentí mucha tranquilidad y una gran compasión, así que me desconecté sexualmente de él, que era lo que yo había deseado desde hace mucho.

En este momento, él aún me interesa como amigo, o al menos, a mi niño interior porque una amistad entre nosotros es muy difícil, y no creo que se llegue a dar.

En este instante, sólo deseo superar mi adicción y resolver la AMS, también enfocarme en conseguir una calidad de vida mayor porque el tiempo apremia

Comentarios

  1. ¡Buenas Turner!

    Mucho ánimo de parte de un "epeliano".
    Un saludo
    Cachi

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  2. Hola hermano, muchas gracias, recuerdo con gran alegría mi antigua familia de EPE :) también te deseo lo mejor.

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  3. He conocido tu blog hoy, me hubiera gustado conocerte mejor, me identifico en muchas cosas contigo, en otras no, pero actualmente estoy en terapia siendo el asunto de la masculinidad herida y su rescate el centro en este momento. No escribes desde hace año y medio, te deseo que te haya ido muy bien de ese tiempo para acá y hatas avanzado mucho en tu búsqueda. Lástima no seguiste escribiendo, has dejado el alma en este blog.

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