Familia y apego










Tema  4
Madurar la dimensión Familiar

Ficha 4.1
Familia y apego




1.    Planteamiento de la Ficha y Objetivos a conseguir.

            Planteamiento:

            El apego madre-hijo afecta el desarrollo cognitivo, motriz, social, familiar y cultural del  niño y tiene una influencia en el proceso de la configuración de su persona y de su identidad personal. El padre también desempeña una importante función en los comienzos de la infancia. El apego padre-hijo contribuye en gran medida al desarrollo de la autoestima y a la estabilidad emocional y social del niño.

            Objetivos:

1.    Comprender el significado de apego y  estudiar los distintos tipos de apego.
2.    Descubrir la importancia del apego madre-hijo y padre-hijo.
3.    Descubrir la influencia que tiene el apego en el desarrollo de la autoestima.
4.    Llevar a cabo el documento de apoyo sobre “la autoestima”.


2.    Exposición del tema.

   
      Esquema:

  1. Significado de Apego
  2. Tipos de apego
  3. La autoestima y el apego con el padre
  4. Dimensiones efectivas y afectivas del apego
  5. El apego y la AMS
  6. Qué hacer al respecto



           
1. Significado de apego


            Es propio nacer en un ámbito de pertenencia. Todo niño tiene la necesidad de crear una base de seguridad y, para lograrlo, es necesario que él/ella pueda confiar en una persona que esté a su lado cada vez que la necesite. Este sentimiento de seguridad permitirá al niño explorar el mundo sabiendo que puede regresar a una zona segura cuando se sienta  amenazado.
           
            El ser humano, a diferencia de los animales, es abierto, universal, complejo y capaz de transformar una realidad por medio de su libertad. El animal no es libre, es estrecho, limitado y altamente especializado. El ser humano es el ser más incompleto, de allí la necesidad de la familia y la enorme importancia del apego en la niñez.

            El apego es un fuerte lazo afectivo entre dos personas y es un buen indicador de la conducta futura del niño. El concepto de apego infantil es propuesto originalmente por Freud (1938), pero es John Bowlby (1940) quien lo reformula para señalar que todo niño nace con la tendencia de buscar una proximidad con una persona y que la calidad del apego va a tener un impacto significativo en el resto de su vida.  

            La madre representa el vínculo primario más importante en la vida de un niño ya que ella es quien se ocupa de cuidarlo en sus primeros años de vida. El niño tiene una necesidad innata de establecer un apego seguro con su madre, el apego con el padre surge alrededor de los 18 meses, cuando el niño ya ha aprendido a valerse por sí mismo.

            “El apego consiste en la vinculación afectiva, estable y consistente que se establece entre un niño y su madre, como el resultado de la interacción entre ambos. Dicha vinculación es promovida no sólo por el repertorio de conductas innatas, con las que el niño viene al nacer (conductas de apego: llanto, risa, succión, etc.), sino también por la sensibilidad y actuación materna.

            El apego se caracteriza por la necesidad que siente el niño de buscar y mantener cierto grado de proximidad y contacto físico con las figuras vinculares. La calidad del apego está determinada por la interacción que se establece entre ambos, es decir, no sólo por las conductas del niño, sino también por las conductas de los adultos que cuidan de él. El apego tiene un carácter estable, consistente e irreversible. (Vargas & Polaino. 1996)”[1]
           



2. Tipos de apego


            Ainsworth y sus colaboradores (1971) describen tres tipos de apego: 1) Seguro, 2) Inseguro-Evitativo o Ansioso-Evitativo, 3) Inseguro-Resistente o Inseguro-Ambivalente.  A estos tres, Main (1985) agrega otro tipo de apego: 4) Ansioso-Desorientado-Desorganizado. Veremos  a continuación el tipo y las características de cada apego y sus consecuencias.


1.    Características del Apego Seguro

             El niño:

·         Se siente seguro con su madre.
·         Lleva a cabo  juegos exploratorios.
·         Busca contacto corporal y proximidad con la madre.
·         Busca la interacción con su madre.
·         Percibe a la madre como una persona disponible.
·         Admite al extraño en presencia de su madre.

      Consecuencias:

·         Se siente estimado.
·         Experimenta seguridad respecto a sí mismo.
·         Se atreve a explorar el mundo.
·         Desarrolla una buena autoestima.
·         Es capaz de soportar la crítica.
·         Es independiente, pero busca el contacto de las personas que le quieren.
·         Desarrolla habilidades sociales
·         Expresa sus emociones con facilidad.
·         Acepta a las personas que le rodean.
·         No es miedoso, ni temeroso.
·         Le gusta recibir y dar afecto.
·         Manifiesta sus emociones con facilidad.
·         Es estable, activo y cooperativo.
·         Es prudente ante nuevas personas y situaciones.


2.    Características del Apego Inseguro-Evitativo o Ansioso-Evitativo

            El niño:

·         No se siente seguro con su madre.
·         Juega con independencia de ella.[2]
·         Reacciona negativamente ante el contacto corporal con la madre.
·         Generalmente, no llora al separarse de su madre.
·         No confía de la disponibilidad de la madre.
·         Percibe a la madre como una persona evitativa (que lo evita).
·         Muestra conductas de enfado y protesta.

Consecuencias:

·         No se siente estimado.
·         Experimenta inseguridad respecto a sí mismo.
·         Muestra una indiferencia ante el contacto corporal.
·         Establece relaciones con extraños fácilmente.
·         Tiene dificultades expresando sus emociones.
·         Mantiene un trato distante con las personas a las que quiere.
·         Desarrolla problemas de autoestima.


3. Características del Apego Inseguro-Resistente o Ansioso -Ambivalente
           
            El niño:

·         Siente que el sentimiento de seguridad con la madre es inconsistente.
·         Tiene dificultades para el juego exploratorio.
·         Tiene una actitud negativa y angustiosa cuando se separa de la madre, pero no desaparece al reunirse con ella.
·         La presencia de la madre no le proporciona una sensación de bienestar.
·         Raramente llora cuando se separa de ella.

Consecuencias:

·         Desarrolla una baja autoestima.
·         Tiene dificultades tomando iniciativas.
·         Depende de la aprobación de los demás.
·         Teme ser rechazado o abandonado.
·         Se siente fácilmente defraudado por sus amigos.
·         Su estimación por otros está marcada por la ambigüedad y la desconfianza.





4. Características del Apego Ansioso-Desorientado-Desorganizado

            El niño:

·         Percibe que el sentimiento de seguridad con la madre es ambivalente y desorganizado.
·         Demuestra ansiedad al separarse de la madre.
·         Se siente confuso con los juegos exploratorios.
·         Evita el contacto ocular.
·         En presencia de su madre, continúa sintiéndose ansioso.

            Consecuencias:

·         Su autoestima queda muy disminuida.
·         Es aprensivo.
·         Tiene dificultades para tomar decisiones o iniciar contactos sociales.
·         Perciben a los otros como ambivalentes y problemáticos.
·         Tiene dificultades expresando sus emociones.
·         Otros lo perciben como “raro”.
·         Le es difícil estimar a los demás.
·         No evita a un extraño.
·         Puede ser depresivo o excesivamente preocupado.[3]



3. El apego con el padre


            Hemos visto que el tipo de apego que se forma entre un niño y su madre tiene un impacto significativo en el desarrollo de la autoestima. Esto no quiere decir que el papel que juega el padre con el hijo sea menos importante. El hijo/hija necesita de igual manera a su padre -y aún más- cuando la relación con la madre es distante y problemática.

            Muchos estudios demuestran que las relaciones padre-hijo no sólo facilitan el proceso de separación e individuación del niño en relación con su madre, sino que también contribuyen a fomentar su autonomía, competencia y fortaleza.

            Para comprender el funcionamiento de los distintos tipos de apego y el efecto que tiene    éste en la conducta,  presentamos el siguiente cuadro (Main & Cassidy, 1988).[4]


Tipo de apego
Conducta al año
Conducta a los seis años

Seguro
Busca la interacción, la cercanía y el contacto con el padre que regresa. Lo consuela fácilmente el padre y regresa a jugar.
Inicia conversación con el padre que regresa o responde a las insinuaciones del padre. Permanece tranquilo.


Evasivo o Evitativo
Evita e ignora al padre que regresa, mira hacia el otro lado, permanece ocupado con sus juguetes.
Minimiza la oportunidad para interactuar con el padre que regresa, lo mira y le habla sólo por periodos breves, regresa con los juguetes


Ambivalente
El padre no logra mitigar su aflicción por la separación. El niño desea el contacto pero muestra signos abiertos o sutiles de enojo. 
La postura y la voz exageran el sentido de intimidad y dependencia. Muestra alguna resistencia y señales sutiles de hostilidad.


Desorganizado/desorientado
Muestra signos de desorganización y de  desorientación.
Asume “parcialmente” el rol parental hacia sus padres. Intenta controlar y dirigir la conducta de sus padres humillándolos.

            Consecuencias de un apego seguro con el padre:

·         Buen funcionamiento social.
·         Impacto positivo en el desarrollo cognitivo y social.
·         Mejor rendimiento escolar.
·         Seguridad en sí mismo.
·         Tendencia a la naturalidad y espontaneidad.
·         Autoconfianza y Autorespeto
·         Alta autoestima.
·         Sentimiento de admiración respecto a su padre.
·         Deseos de ser reconocidos, respetados y admirados.

            Consecuencias de un apego inseguro con el padre:

·         Dificultades al relacionarse con los demás.
·         Menor desarrollo cognitivo.
·         Falta de confianza en sí mismo.
·         Baja autoestima.


            El estudio de la conducta del apego en la niñez es muy importante, pero también es necesario descubrir el impacto que tiene el apego en la personalidad adulta. La mayoría de las investigaciones sobre este tema concluyen que los modelos de conducta adquiridos con relación al apego se llevan a la edad adulta. 

            El apego con el padre es independiente del apego materno y debe de continuar hasta la adolescencia tardía. El padre tiene un gran peso en la vida del hijo, por eso es necesario que aprenda a interactuar no sólo dedicándole tiempo, sino también siendo sensible a sus necesidades de crecimiento. El padre que es un buen modelo, que interactúa con su hijo y responde a sus señales, se convierte en poderoso agente de socialización. El padre inaccesible puede influenciar negativamente y no logra establecer lazos emocionales con su hijo. 



4.  Dimensiones afectivas y efectivas del apego


            El niño que ha establecido una relación de apego seguro responde de una manera muy distinta a un niño que crece con un tipo de apego inseguro, evitativo, ambivalente o desorganizado. Un ejemplo son los resultados vistos en niños que crecen en  instituciones.

            Bowlby divide el tipo de reacciones de quién crece en este ambiente en tres etapas: protesta, desesperanza y desapego.    Durante la primera etapa el pequeño se rehúsa a aceptar la separación. Llora y grita. En la segunda, pierde la esperanza y, finalmente, en la tercera, aunque sea visitado por su cuidador, reacciona con indiferencia y desapego.

             Un apego distorsionado afectará tanto las dimensiones afectivas como las efectivas:

 “Disponemos de muchos datos que confirman que la privación maternal causa un retraso en el desarrollo. En niños que estuvieron institucionalizados hasta los tres años se encontró un retraso considerable en inteligencia, capacidad de pensamiento abstracto, madurez social, capacidad de obedecer reglas, capacidad de hacer amigos y retraso en el habla”.[5] 


Dimensiones afectivas:

            Cognitivas: La cognición es el proceso por el que conocemos el mundo y aprendemos a pensar, percibir, recordar y comprender. Sin una fuente de seguridad la dimensión cognitiva puede verse limitada.

            Motrices: Las habilidades motoras gruesas (caminar, correr, saltar) y las habilidades motoras finas, (uso adecuado de las manos) también se ven afectadas en la ausencia de un apego seguro. Por ejemplo, un niño que no ha sido abrazado tendrá deficiencias psicomotoras.

            Familiares: El niño con una relación perturbada con la madre o con el padre puede sufrir desórdenes de vinculación (dificultades relacionándose con los demás).

            Sociales: La primera sociedad que el niño conoce es la familia. El niño que crece en un ambiente familiar disfuncional o con privaciones puede tener un retraso en las habilidades sociales y las expresiones emocionales.

            Culturales: Cada familia tiene su propia cultura de apego. Si transmitir cariño no es parte de la cultura de una familia, el niño no aprende a expresar sus emociones de una manera saludable.

Dimensiones efectivas:

            La constitución y la configuración del ser: Un niño que sufre de un apego inseguro padece distorsiones en el sentido del yo y tiende a desarrollar un temperamento vulnerable.

            La identidad personal: El niño aprende a etiquetarse como niño o niña en una edad temprana. Este concepto se extrae de los modelos que le rodean. Si la imagen del padre o de la madre es confusa y ambigua, el niño no asumirá correctamente su identidad sexual.



5. El apego y la AMS
             En la infancia primera, el niño mantiene un apego primario con la madre que le provee de alimento, protección y sostén emocional. Este vínculo es a veces tan intenso y exclusivo que la presencia del padre, en algunos casos, puede resultar frustrante.
            Un apego sano hacía la figura paterna, es capaz de  generar autoconfianza y sentido de emprendimiento varonil en el niño; por el contrario, un vínculo paterno dañado y un apego excesivo con la madre puede ahogar la iniciativa masculina: el niño se siente en una comodidad tan vital con su madre, que se niega a renunciar a ella por su padre quien, a su vez, parece no tener nada positivo que ofrecerle. Es precisamente cuando falla la relación con el padre que el niño no interioriza su identidad masculina.
            El Dr. Joseph Nicolosi afirma que la homosexualidad es un problema de desarrollo que es casi siempre el resultado de problemas en las relaciones familiares, particularmente entre padre e hijo.
            “En la primera etapa de la infancia, tanto los niños como las niñas se identifican en primer lugar con la madre, que es la primera y principal fuente de alimentación y cuidados. Sin embargo, el niño tiene más adelante la tarea adicional de desarrollo de volver su identificación desde la madre hasta “el otro” (Greenspan 1982). Es a través de su relación con el padre como el niño cambiará hacia una identificación masculina, que es necesaria para desarrollar una personalidad masculina normal.
            En el transcurso de la vida del niño, toda lección de desarrollo importante tiene sus períodos críticos de receptividad. La receptividad a la identidad de género también tiene un período crítico, a partir del cual la lección no se aprenderá tan fácilmente. La mayoría de los investigadores están de acuerdo en que el período crítico para la identidad sexual tiene lugar antes del tercer año.
             El niño desarrolla gradualmente una necesidad de alejarse de la madre. Empieza a ver progresivamente al padre como objeto de semejanza. Abierto y receptivo ahora a la masculinidad, “mostrará un especial interés en su padre, querrá crecer como él y ser como él…”
            Con este sentimiento nuevo que emerge de ser como el padre, aflora una nueva dependencia. Desea ser recibido y aceptado por su padre, y esa frágil identidad masculina naciente, que recibe su ímpetu sólo del instinto, debe reflejarse en su relación.
            Si el padre es cálido y receptivo, el niño se sentirá animado a des-identificarse con lo femenino y entrar en la esfera de lo masculino. Entonces se sentirá identificado con lo masculino y con gran probabilidad, heterosexual. Si ambos padres refuerzan al niño en este sentido, estará bien encaminado a completar su identificación sexual y su heterosexualidad.
            Esta relación de los padres y los hijos ayuda al niño a clarificar su separación y su diferencia respecto a su madre. Es en esta relación triangular donde la familia del homosexual presenta frecuentemente algún defecto. Es típico encontrar una relación excesivamente íntima entre la madre y el hijo, mientras que el padre se encuentra lejano de ambos”.[6]
            Los fallos en la identificación sexual a través de la relación con el padre pueden deberse a que el niño tiene una relación más satisfactoria con la madre y a la ausencia emocional de un padre que no tiene la capacidad de hacer aflorar la identificación masculina con su hijo.
Richard Cohen también destaca que los varones con AMS han tenido un apego anormalmente exagerado con sus madres, sobre todo cuando éstas tienen problemas con sus parejas:
 “La madre puede sentirse distante respecto a su pareja y apegarse excesivamente a su hijo. Puede que la madre confíe todos sus problemas y su dolor a su hijo, convirtiéndolo en un “marido sustituto”. Estando tan cercano a su madre y tan distanciado de su padre, el niño se va pareciendo cada vez más a ella. En tales ocasiones, el niño se sobreidentifica con su madre y con la feminidad y se “desidentifica” con su padre y la masculinidad”.[7]
            Gerard Van Den Aardweg destaca también que cuando el apego entre madre-hijo es desmedido puede surgir un problema de AMS:
 “Puede ocurrir también que un hijo esté demasiado apegado a su madre por culpa de un afecto sin moderación –esencialmente egocéntrico- o adoración de la madre hacia el chico, el cual se coloca en una situación especial. Él será luego incapaz de salir de la atmósfera de seguridad y de mimo de su madre, y vuelve a ella tan pronto como el mundo exterior no le responde placenteramente”.[8]
            Otro experto en el tema, el  doctor Charles Socarides señala que “en algunos individuos con AMS existe una falta de separación/individuación, o diferenciación, entre la madre y el hijo, que es decisiva para la identificación de género”.[9]  
            La falta de apego con el padre o el apego exagerado con la madre juega un rol fundamental en el desarrollo de la AMS. Cuando el padre ha sido emocionalmente distante o indisponible y ha abdicado todas sus responsabilidades paternas a la madre, el niño acaba por crear un escudo imaginario para protegerse y separarse de su padre. Esto ocasionará que surjan sentimiento de amor y odio hacia su propio sexo que luego los intentará resolver buscando vínculos con otros hombres.



6.  ¿Qué hacer al respecto?
            Es imposible “desandar lo andado…” No puedes volver a tu infancia para restablecer el apego que se dio en esa etapa de tu vida. Sin embargo, como eres un ser libre e “incompleto”,  puedes retomar tu vida para reparar y enderezar lo torcido.
            Si has experimentado una decepción o frustración en la relación con tu padre y has desarrollado una actitud defensiva caracterizada por el distanciamiento emocional, elimina el escudo imaginario propiciando un acercamiento con él. Si físicamente tu padre no se encuentra disponible, escríbele una carta aún sabiendo que él no la leerá jamás. Si tu relación con tu madre es demasiado intensa, crea un distanciamiento saludable. Habla con ella con todo respeto y hazle saber las nuevas reglas que has decido tomar con respecto a tu cercanía con ella.
             El modo en que has construido o puedas construir el concepto de ti mismo tiene mucho que ver con las interacciones con tus padres. Si el modelo de apego vivido te ha hecho sentir inseguro, débil, inestable y desconfiado, repara tu relación con ellos para convertirte en una persona segura, vigorosa, estable y confiada. No olvides que tu autoestima depende mucho de una vinculación sana con tus padres.
3. Preguntas de interiorización y asimilación.

1.    Ideas fundamentales del tema: ¿Qué tienen que ver con tu vida el tema del apego?

·         Un vínculo de apego en la niñez es esencial para la construcción positiva de la personalidad en el futuro.  Creo que este punto se relaciona con mi vida en cuanto a que la carencia de vínculos sanos ha dificultado grandemente el éxito social, y del apego no sano con mi madre deriva en gran parte las bases del desarrollo de mi problema de AMS.
·         El apego no sano con mi madre fue la semilla de los conflictos futuros con las mujeres y la heterosexualidad.   Mi madre proyecto sus necesidades emocionales sobre mí, y yo inconscientemente asumí un rol de pareja, desarrollé una personalidad parentificada que se consolidó en la adolescencia, y que consumió parte de la alegría de mi vida.
·         Mi AMS no tiene como su mayor causa una relación de desapego defensivo con mi padre, como tampoco una excesiva unión con mi madre.

2.    ¿Qué tipo de apego crees haber tenido con tu madre?

Apego Ansioso-Desorientado-Desorganizado.  Este tipo de apego fue muy característico de mi niñez, aunque curiosamente siempre digo que tuve una infancia muy feliz y que esos fueron los mejores años de mi vida, tal vez porque esos primeros diez años de mi vida estuvieron libres del TOC, así que los recuerdo con cierta felicidad realista.


3.    ¿Qué tipo de apego crees haber tenido con tu padre?

No aplica.


4.    ¿Crees que estos tipos de apego afectaron al desarrollo de tu autoestima y de tu identidad personal y sexual? Explica por qué y cómo.

Sin duda que afectaron negativamente a esos elementos de mi vida.   Al no poseer un apego seguro con otra persona, en especial con mi madre, y al carecer totalmente de un vínculo con mi padre, es comprensible que se creara ese sentimiento de desconexión hacia el mundo exterior lo que repercutió significativamente en el desarrollo de una autoestima sana.

Nunca tuve conflictos con mi identidad de género debido al desarrollo de habilidades de resiliencia, y a que no experimenté rechazos constantes por parte de mi progenitor, dado que nunca le conocí ni conviví con él, y debido a este todo mi mundo emocional giró alrededor del afecto de mi madre, pero de esa excesiva unión no sana no surgió una personalidad femenina por efecto de absorción, sino una personalidad masculina en un prematuro rol de hombre adulto.




4. Ejercicios prácticos para la aplicación a la vida de todo lo trabajado en la Ficha.


1.    Repasa el capítulo 4 del libro del Dr. Nicolosi, Terapia Reparativa de la homosexualidad masculina. Destaca los aspectos con los cuales te identificas y anótalos en esta ficha y haz un plan para llevar a la práctica lo aprendido a lo largo de estas dos semanas.

Son pocos los elementos con los que puedo identificarme, pues el modelo de desarrollo clásico de la AMS es lo que se expone con propiedad en este artículo, y como mi AMS es atípica, son escasos los elementos a rescatar.

Hay un párrafo que me llamó mucho la atención:

“Hay evidencia clara de que los niños con padres ausentes son capaces de un ajuste heterosexual si no han experimentado el rechazo por parte de una figura masculina.  Sin el impulso a protegerse del daño, pueden crecer con una actitud de confianza y receptiva hacia las figuras masculinas. Porque la causa primera de la homosexualidad no es la ausencia del padre, sino el des-apego afectivo defensivo contra el rechazo masculino”.

¿Qué puedo decir?  Esas palabras del doctor Nicolosi explican el por qué no desarrollé la AMS clásica, lamentablemente no se dio en mí el ajuste heterosexual porque tuve una relación afectiva nociva con mi madre, y siempre ha estado ahí ese rechazo hacia las responsabilidades de la heterosexualidad, y también está esa situación conflictiva con el cuerpo adolescente y con los chicos de esas edad y los rituales de iniciación masculina propios de esa etapa.

Definitivamente el problema con mi madre no se resolverá en dos semanas, es un poco complicado, y me cuesta mucho perdonarla a ella y a las mujeres.


2.    Después de leer los dos artículos sobre el tema del apego que te hemos recomendado en esta ficha, describe los aspectos con los cuales te identificas y anótalos en esta ficha, y haz un plan para llevar a la práctica lo aprendido a lo largo de estas dos semanas.

Comprendo que la construcción de un apego seguro es una clave esencial dentro del proceso exitoso de la socialización, así que observamos que los efectos de la desvinculación afectiva son la materia prima de las diversas neurosis propias de la juventud y la vida adulta.

Resalto el siguiente párrafo con especial interés:

“La empatía, el afecto, el deseo de compartir, el inhibirse de agredir, la capacidad de amar y ser amado y un sinnúmero de características de una persona asertiva, operativa y feliz, están asociadas a las capacidades medulares de apego formadas en la infancia y niñez temprana”.

Las características que se describen ahí son metas a conseguir en mi vida porque aún me falta mucho camino para madurar integralmente en esos aspectos, y también se destaca la importancia de sanar mi vida en materia de apego seguro, más que todo hacia las mujeres.

Para llevar a la práctica esta información, estoy en la dura tarea de conseguir amigos de verdad, y estoy entrenándome en habilidades sociales y relaciones humanas.



3.    Lleva a cabo el documento sobre la autoestima si lo crees conveniente porque consideres que tu autoestima no está en el lugar adecuado. 

Desarrollé hace tiempo ese documento, y me fue de bastante provecho, al igual que otros materiales del tema de la autoestima.



5. Testimonios.

            El testimonio de Lorenzo muestra  la ausencia de apego con su padre.
     Mi experiencia con mi padre en mi infancia fue traumática. Mis sentimientos iban desde el miedo al odio. Para mí él era un ser malvado. Ya cuando yo tenía 8 años, mi mamá y mi papá tenían muchos problemas de pareja, y el hecho de ser yo el menor me hacía estar más cerca de mi mamá. Ella criticaba todos los días a mi papá, con estas críticas y sus ataques de celos y de histeria nos mostró una imagen muy negativa de mi padre. No puedo juzgar con objetividad esta experiencia. Sólo puedo decir que soy víctima de víctimas, es decir, mis padres tenían y tienen muchas heridas de sus respectivas infancias que llevaron a su matrimonio, y sin intención nos las transmitieron.
     Nunca supe que mi padre hiciera comentarios sobre mí. Sentía que para él yo era un hijo raro. Era totalmente diferente a él. Mi mamá me alejo mucho de mi padre, sin darse cuenta creó una aversión de mi parte hacia él. Sé que pensaba que era maricón, en el sentido que cuando adolescente era afeminado. Y creo que eso a él, demasiado macho y mujeriego le disgustaba. Tanto es así que pasaban meses sin dirigirnos la palabra y así fue creciendo una indiferencia entre él y yo.
Cuaderno de Lorenzo 26, Venezuela, en:



La relación de Jaim con su padre influye negativamente el desarrollo de su dimensión efectiva.
            Recuerdo mi padre era lo máximo para mí, era mi ídolo un ídolo que fue cayendo por su actitud desinteresada, porque hacia sufrir a mi madre, por sus actitudes agresivas, sus constantes amenazas de muerte que finalmente terminaron generando en mi un temor, una barrera que luego poco a poco se fue convirtiendo en odio, pues así calló mi ejemplo: el pilar de mi identidad sexual. Me quedaban mis tíos y abuelo quienes siempre fueron distantes y nunca les tuve suficiente confianza, así que el único adulto que sentía bastante cerca y me quería mucho era  mi madre.
Cuaderno de Jaim, 20 Venezuela, en:


            El apego de Diego con su padre es ansioso-evitativo, sin embargo, aún en momentos de crisis, el apego con su madre es seguro.
            De niño mi relación con mi padre era más de susto y distante, pues en esa etapa mi viejo tomaba bastante y se ponía bastante agresivo, rompía todo, gritaba, quería que lo atiendan. Siempre recuerdo vanamente que yo me largaba a llorar y me tenían que sacar porque se enojaba más con mi llanto. Por el contrario recuerdo mi vieja le decía a mi hermana que fuera  porque ella lo calmaba y a mí me llevaban a otro lado. Bien  no recuerdo ni con fotos, pero estoy seguro que le tendría entre miedo y rechazo. Yo siento que él me quería mucho en ese entonces también, pero los fin de semana se le iban las cosas de las manos…  
            Si de chiquito era muy pegado a mi vieja, mi vieja me vivía alzando, jugando, me dejaba dormir en su cama, no se enojaba nunca conmigo. Mi familia en esos momentos tenía comercios. y mi viejo aparte tenía su otro trabajo de dependencia, recuerdo que trabajaban mucho, mis viejos siempre se pelearon desde el año de casamiento, por las borracheras de mi viejo y que vivía mintiendo a mi vieja con otras mujeres en forma evidente, recuerdo grandes peleas por ese tema, y el echándole la culpa a ella. Fue también época donde a ellos les hicieron una estafa grande, que los endeudó mucho. Me acuerdo que mi vieja como a las 3 de la mañana nos levantó llorando y nos llevo a la casa de mi abuela donde estuvimos varios días, los tres. Estábamos estado crítico en general y ellos en crisis matrimonial, en donde siempre reconocen no nos separamos por ustedes.
Cuaderno de Diego 27, Argentina, en:


            Responde:

1.    ¿Qué destacas de estos  testimonios?

Evidentemente relatan experiencias de no vinculación con el padre, y situaciones en las que refugiarse en el seno de la madre ha sido la mejor opción para la supervivencia emocional.


2.    ¿Con qué aspectos de estos testimonios te sientes identificado? ¿Por qué?

Sinceramente con ninguno por qué no viví la experiencia del rechazo del padre y las heridas conectadas a él, la relación enfermiza con mi madre, de apego no sano, creo que fue causada por el hecho que nunca ella nunca tuvo pareja en mi niñez y yo me convertí en el hombre de su vida.


3.    ¿Qué aspectos de estos testimonios son “pistas” importantes para tu Terapia de la Esperanza? ¿por qué?

Destacan lo esencial de construir apegos sanos con los padres en la infancia, creo que eso es lo fundamental para prevenir las futuras neurosis.


6. Auto-Evaluación para ver si se han conseguido los objetivos de la ficha.

1.    Busca un HECHO representativo, pasado o presente, que hayas vivido en tu infancia o en tu adolescencia en relación al apego que has tenido con tus padres y que creas que ha influido en tu AMS.
La relación parentificada con mi madre durante mi infancia.

2.    Describe tus emociones o sentimientos con relación a este hecho.
Hoy en día tengo cierta paz respecto a ese hecho, pero no dejo de sentir cierto sinsabor cuando pienso que si esa situación no se hubiera dado yo en este momento sería un hombre heterosexual, y no hubiese tenido que vivir estas experiencias tan horribles de la AMS.  Creo que tendré que hacer muchas cosas no tan fáciles para arreglar el rechazo hacia las mujeres que surgió de esa relación enfermiza con mi madre.

3.    Describe los pensamientos automáticos negativos que te vienen a la mente al vivir o recordar este hecho.
“Es posible que toda la vida sea un homosexual”, “nunca me sentiré atraído por las mujeres”, “¿por qué me pasó eso a mí?”, “mi mamá es la culpable de todo”

4.    Desde lo que has descubierto y aprendido en esta ficha responde racionalmente  a cada uno de los pensamientos automáticos anteriores.
“La AMS se puede revertir, no existen los homosexuales”, “cuando la AMS sea resuelta y superada surgirán los sentimientos heterosexuales genuinos”, “la vida es difícil, siempre sucederán cosas que no deseamos”, “mi mamá nunca quiso lastimarme, simplemente no sabía cómo prevenir el desarrollo de problemas psicológicos en su hijo”

5.    Qué resultado se produce en ti al contrastar tus pensamientos y tus emociones y las respuestas racionales.
Son una fuente importante de concientización de la verdad, de la necesidad de perdonar, de parar de culpar a todo el mundo por lo que me pasó, y es posible la esperanza.

6.    Escribe 3 acciones, compromisos o actitudes que vas a realizar en estas dos próximas semanas para madurar tu personalidad en este aspecto.
·         Ser más amable con mi mamá y menos agresivo
·         Hacer demostraciones prácticas de amor a mi madre
·         Continuar buscando amigos varones

7.    Revisa si has cumplido satisfactoriamente los compromisos de la Ficha anterior.
Sí, fue hace 2 años, pero en todo ese tiempo he intentado vivir lo más transparente conmigo mismo.

            Intenta trabajar este Ejercicio todas las veces que puedas en estas dos próximas semanas. Es un instrumento muy útil para tu propio conocimiento y control de ti mismo, por lo que te ayudará a ir avanzando en tu Terapia de la Esperanza. Puedes tener tu propio Cuaderno de Autoevaluación en el que ir escribiendo este Ejercicio.
0. Fecha:
1. Hecho:
2. Emociones o Sentimientos:
3. Pensamientos Automáticos Negativos:
4. Respuesta Racional:
5. Resultado:
6. Acciones o Compromisos:
7. Revisión Compromisos anteriores:



7. Recursos para profundizar[10]

            a. Libros o capítulos de libros.

·         Joseph Nicolosi, Terapia Reparativa de la Homosexualidad Masculina. Capítulo 4: La  importancia de la relación padre-hijo, en:


·         Juan José Ruiz Sánchez,  Mensaje #1, Los esquemas cognitivos o supuestos personales,  Sentirse mejor. Cómo afrontar los problemas emocionales con terapia cognitiva, en:


            b. Artículos.
·         . Eduardo R. Hernández, El Apego: el vínculo especial madre-hijo, en:


8. Revisión de esta ficha: Aportación personal a la Terapia de la Esperanza [11]:

1.    ¿Qué añadirías o quitarías a esta ficha de trabajo para mejorar la Terapia de la Esperanza?
2.    ¿Qué  nuevas preguntas, lecturas, artículos,… añadirías?


9. Blog  Personal.

Comparte en tu Cuaderno de Trabajo todo lo vivido y descubierto en esta ficha: los avances, las dificultades, las resistencias,… que has vivido estas dos semanas. Especialmente te animamos a comentar todo aquello que has vivido que te ha ayudado a crecer, a madurar, a fortalecerte, a motivarte,… Es muy importante en este sentido aprender a descubrir y valorar lo bueno y positivo tanto de nosotros mismos como de lo que nos rodea.


Los últimos meses han sido difíciles a causa de mis problemas de salud y de las experiencias difíciles que he vivido respecto a la AMS, particularmente que me siento muy molesto ante el hecho que la AMS lejos de debilitarse pareciera que todos los días va en incremento, y eso se está convirtiendo en algo intolerable.  Hace tiempo, cuando tenía el TOC no me preocupaba esa situación, supongo que estar atrapado en la mente y no tener total manejo de los pensamientos hace que solo vivas para ocupar tus pensamientos en los horrores de las obsesiones y los impulsos de compulsión.

Ahora que ya no tengo eso, finalmente he logrado experimentar la parte emocional de mi vida, sentir y experimentar los sentimientos ha plenitud, mis verdaderos sentimientos y la gama de emociones genuinas de las que estuve desconectado por 20 años.

Lo único que sé es que no quiero tener más AMS, no deseo sentirme atraído sexualmente por otros chicos, me gustaría ser un heterosexual de verdad, y comprender al fin lo que es sentirse atraído y enamorado de una mujer.  Antes no me importaba ese asunto, pero ahora, es algo que verdaderamente deseo.

Creo que tengo derecho a ser heterosexual, después de todo no nací gay, nadie ha nacido gay, y todos podemos y tenemos la obligación de recuperar el verdadero curso y sentido de nuestro instinto sexual natural y original.  Conseguir esta meta tan importante le brindará a mi vida un sentido existencial más amplio, y una fuente muy atractiva de felicidad, pues para ser feliz no basta solo la actitud, también se necesita apreciar hechos que fortalezcan y alimenten esa actitud positiva ante la vida.

Este es un mes de mucho trabajo en la oficina, pero he decidido que voy a trabajar con empeño en superar mi AMS, necesito conseguir esos amigos verdaderos para sanar, y necesito responsabilizarme verdaderamente por mi vida, por lograr las metas de todo orden, y por construir un futuro exitoso que es una necesidad latente; también me gustaría hacer las paces con Dios, pero ante todo, encontrar nuevos amigos, amigos que me hacen mucha falta en este momento.







10. Solidaridad.

      El ser humano es persona en tanto en cuanto se entrega, se dona, se regala a los otros. Esta es la base de nuestra Terapia de la Esperanza: en la medida en que nos “damos”, nuestras heridas van sanando.

Te invitamos a salir de ti mismo y convertir todo lo descubierto y vivido en esta ficha en una acción o compromiso solidario especialmente hacia los más necesitados (compromiso pequeño y concreto). Compártelo en tu Blog Personal y revísalo en la próxima ficha.

Revisa el compromiso que tomaste en tu ficha anterior y valora su realización.

11. Espiritualidad.

Los cristianos creemos y vivimos que quien nos sana, nos libera, nos redime, nos reconcilia,… nos Salva, es Dios a través de Cristo presente en su Iglesia y en los Pobres, como Sacramentos de su Presencia entre nosotros.

            Esta Sanación y Liberación se sirve de los medios humanos que ha puesto en nuestras manos: la Terapia de la Esperanza, los hermanos, nuestro esfuerzo y sacrificio,… que ahora, en esta sección, queremos ofrecer y agradecer.

El objetivo de esta sección es CONVERTIR EL TRABAJO DE TU FICHA EN ORACIÓN Y OFRENDA AL SEÑOR. Te invitamos a ofrecer todo tu trabajo, tu esfuerzo, tu sacrificio, tu reflexión,… poniendo toda tu vida en sus manos. Si tú haces tu parte (trabajo) no dudes de que Él hará la suya (sanación).  Por ello te invitamos a:


            Iniciar esta ficha con una oración, ofreciendo todo el trabajo al Señor.

Finalizar esta ficha:

    1. Con una ACCIÓN DE GRACIAS: Celebración eucarística, Oración personal o comunitaria, Rosario, Adoración del Santísimo,…

    1. Hacer consciente y vivir  la ACCIÓN SOLIDARIA como ACCIÓN DE GRACIAS  a Dios.

    1. Termina el día Meditando el Evangelio del Día. Puedes encontrarlo en:



    1. Lectura Espiritual:

A lo largo de este Tema, te invitamos a leer un hermosísimo texto que creemos te puede hacer mucho bien:

Exhortación Apostólica de Juan Pablo II: La Familia, en:









[1] Aquilino Polaino, Familia y Autoestima, Editorial Ariel, 2008, Pág. 77
[2] El juego es importante para el desarrollo cognoscitivo del niño. Al jugar avanza en la compresión del mundo social y en el desarrollo del lenguaje.
[3] Aquilino Polaino, Familia y Autoestima, Editorial Ariel, 2008,  Resumen Pág. 93-96
[4] Carver & Scheier, Teorias de la Personalidad, Prentice Hall 1997, Pag. 300
[5] Aquilino Polaino, Familia y Autoestima, Ariel 2004, Pág., 75
[6] Joseph Nicolosi, Terapia Reparativa de la Homosexualidad Masculina.  Págs. 14 y 15, en:      http://www.esposiblelaesperanza.com/index.php?view=article&catid=87%3A1-varones-con-ams&id=232%3Aterapia-reparativa&option=com_content&Itemid=252
[9] Richard Cohen, Comprender y sanar la homosexualidad, Pág. 27.
[10] Es importante y necesario que trabajes AL MENOS UNO de estos recursos y escribas las Conclusiones que has sacado en tu Cuaderno.
[11] Esta revisión debes colocarla en los FOROS, en el apartado:  REVISIONES DE LAS FICHAS DE TRABAJO. Es muy importante tu colaboración pues a través de vuestras revisiones iremos mejorando día a día la Terapia de la Esperanza.

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